A pesar de subir en 9 puntos, la Libertad Avanza no logró el resultado que esperaba
El presidente logró un montón de logros macro económicos, ocupándose personalmente eso, pero no dedicó tiempo a lo político, dice Pablo Lacoste.
Un 13,57% fue la ventaja que sacó el kirchnerismo en la provincia de Buenos Aires, frente a La Libertad Avanza (LLA), que no logró los números que esperaba y que había convertido los comicios en una lucha contra el peronismo kichnerista. «Hemos tenido un revés electoral y hay que aceptarlo», anunciaba la noche del domingo en su búnker del comando, el presidente de Argentina, Javier Milei, quien reconoció que «no hay opción de repetir errores» y de manera autocrítica anunció que en todas «aquellas cosas que nos hayamos equivocado, las vamos a corregir», informó TN.
Aunque no fue una noche alegre para el oficialismo, LLA sacó 9 puntos más que en la última elección, realizada hace dos años, y sumó nuevos escaños a la Legislatura Bonaerense, agregando cinco diputados y tres senadores. El slogan de campaña «no más kirchnerismo» no fue suficiente y es por eso que la mañana de este lunes, a primera hora en la Casa Rosada, el mandatario argentino se reunió con sus más cercanos, entre ellos la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el vocero de gobierno, Manuel Adorni; el jefe de gabinete, Guillermo Francos; y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, publicó «La Nación».
Con rumores de cambio de gabinete, todas las autoridades cercanas a Milei que participaron en la reunión se retiraron de la Casa Rosada sin dar ningún tipo de declaración ni informar de qué se trató la asamblea extraordinaria. De igual manera, todos llegaron en absoluto silencio a la segunda reunión del día, convocada por el presidente a las 16:30 horas de este lunes, donde además de los otros secretarios y ministros, a esta sesión se sumó el jefe de la cartera de Economía, Luis Caputo, por lo que se asume que la reunión gire en torno a lo económico, consignó Infobae.
Errores
Para el analista argentino y académico de la Usach, Pablo Lacoste, la derrota de LLA en la provincia de Buenos Aires se puede explicar por distintos factores, siendo para él el más relevante «el déficit político que tiene Milei». Según el también doctor en Estudios Internacionales, «el presidente logró un montón de logros macroeconómicos, ocupándose personalmente eso, pero no dedicó tiempo a lo político, encargándole esa labor a su hermana, que manejó las cosas con bastante torpeza, pues con una actitud de arrogancia se peleó con todos los gobernadores que habían sido aliados y amigos de Milei en el primer año de gobierno. Ella terminó alejándolos y espantándolos con su actitud arrogante. Milei tiene que formar un equipo político más robusto y él ocuparse más de la parte política, aunque no le guste»; agregó Lacoste.
Por su lado, el analista de política internacional y académico de la U. de Los Andes y la U. Andrés Bello, Roberto Munita, detalla que la derrota se debe en parte a cómo el presidente ha enfrentado los hechos de corrupción que afectan a su gobierno. «Milei ha enfrentado varios problemas en el último tiempo, como el escándalo de corrupción que involucra a su hermana, la inestabilidad financiera y el aumento del desempleo, entre otros. En ese escenario, no sorprende que exista descontento con el gobierno y que eso se reflejara también en un voto de castigo hacia su bloque en esta elección». Para Munita, uno de las causas más notorias que lo podrían haber llevado a esta derrota fue «la tibieza en la condena a los casos de corrupción y coimas que salpican a su sector. A eso se suma un estilo personal demasiado estridente, que funcionaba cuando era oposición y embestía contra la casta, pero que ahora resulta desgastante para la ciudadanía. Corregir ese tono y marcar mayor distancia frente a la corrupción parecen pasos indispensables», asevera.
Para ambos expertos el triunfo de la oposición kirchnerista no fue para nada una sorpresa. Por una parte, porque la provincia de Buenos Aires «es un territorio donde el peronismo tiene su base histórica hace 80 años. Es una zona hiperconcentrada del peronismo, donde ellos tienen un mecanismo de redes clientelares, de asistencia, de militantes rentados, de operadores políticos», opina Lacoste; mientras que Munita agrega que la provincia de Buenos Aires es el «bastión del kirchnerismo» y que más que la derrota de LLA sea algo inesperado, lo sorpresivo «fue la magnitud de la derrota sufrida por el oficialismo, ya que en la Casa Rosada, probablemente, anticipaban un resultado más estrecho».