Historiadores discrepan de que haya usado ese accesorio en la oreja derecha
El retrato original es del pintor francés Raymond Monvoisin y se encuentra en las oficinas de la rectoría de la Universidad de Chile.
Alejandra Maldonado Uribe, de 11 años, en el 2001 ganó un concurso para niños organizado por la Asociación Nacional de la Prensa, y el premio fue viajar de Cascajal, un pequeño caserío rural en la comuna de Cochamó, Región de los Lagos, a Santiago a entrevistar al entonces Presidente Ricardo Lagos. En la ocasión, le comentó al mandatario sobre su extrañeza de ver en Puerto Montt a tantos hombres con aros en las cejas, orejas y nariz y le preguntó, ¿qué opinión tiene usted de esta moda?
Lagos le dijo que al hombre le gusta hacer cosas distintas y le mostró el retrato de Andrés Bello, pintado por el francés Raymond Monvoisin: «¿Sabes quién es ese caballero? Fue el primer rector que tuvo la Universidad de Chile, don Andrés Bello, un señor muy inteligente. Redactó el Código Civil e hizo una gramática castellana. Como ves, en el cuadro él tiene un aro. Entonces, como te digo, a la gente le gusta hacer cosas distintas».
Ese cuadro es una copia del original, que se encuentra en la rectoría de la Universidad de Chile, y que ahora también fue inspiración del Banco Central para usarlo en el billete de 20 mil pesos, que comenzará a circular el 28 de julio próximo. Se nota clarito y causa cierto asombro el arete en la oreja derecha del personaje. La inquietud que resurge es si efectivamente Bello usaba el accesorio.
Milan Ivelic, director del museo de Bellas Artes y presidente del comité que eligió los retratos de los nuevos billetes, asegura que el aro fue pintado por Monvoisin -hay versiones de que en alguna restauración puede haber sido incluido- y que se respetó en el billete la versión original. «Haberlo suprimido habría sido una intervención inaceptable», dijo.
Iván Jaksic, historiador, en su libro «Andrés Bello: la pasión por el orden», en la página 181, dice que el aro es «un toque algo misterioso» por parte del pintor francés Monvoisin, pues no hay evidencias documentales de que el fundador de la Universidad de Chile lo haya usado.
«Yo creo que para un pintor europeo, enfrentado a un personaje como Bello, tan culto y tan clásico, el desafío era darle precisamente algún toque hispanoamericano o exótico. Algo discreto que podía lograr ese propósito era precisamente el aro», comenta Jaksic.
En cambio, para Cristián Gazmuri -abogado, profesor y licenciado de historia de la UC, Master of Arts in History de la University of California al Berkeley y Docteur en Histoire de la Université de París-, que aparezca Bello con un arete no es obra de Monvoisin (ver nota aparte sobre el pintor ).
«Pese a lo que se pueda creer hoy en día, no era tan excepcional que un hombre usara un arito en esa época, sobre todo una persona que era de origen más tropical, como Andrés Bello, quien era venezolano», asegura.
El académico no cree que Bello haya causado mucho revuelo en la sociedad santiaguina porque eran detalles que se ocultaban, que no se hablaban. Lo importante -afirma- es que el personaje era mucho más trascendente que el hecho de que usara o no un aro, pues él servía mucho a los presidentes de los decenios autoritarios. «No se podía prescindir de Bello. Además, a Portales, que era una persona tremendamente utilitaria, no le importaba (lo del aro), menos cuando el tipo le servía para hacer 25 mil cosas diferentes».


