Hubo 15 homicidios en 12 horas y el presidente Noboa ordenó el despliegue de 2.000 militares
Los Choneros, Los Lobos y Los Pepes protagonizan sanguinarias acciones para ver quién se queda con los negocios criminales.
Ecuador era considerado una perla de la paz hasta hace unos años, pero hoy todo eso ha cambiado. Ahora las bandas criminales actúan con alevosía en el país. Un hito ocurrió el año 1998, por ejemplo, cuando se fundó la organización Los Choneros en la ciudad de Manta, provincia de Manabí, situada al norte de Guayaquil.
Justamente en Manabí se desplegaron este viernes alrededor de 2.000 militares por orden del presidente del país, Daniel Noboa, quien tomó la decisión rápidamente luego de que el jueves se registraran 15 homicidios en 12 horas, todos en Manabí (en Manta han ocurrido 260 muertes en lo que va de este año).
El jueves, temprano, Los Choneros asesinaron a cuatro personas. Un grupo de individuos vestidos de militares los acribillaron en plena calle. Una de las víctimas era Leonardo Briones, líder de la banda Los Lobos, archirrival de Los Choneros.
Una segunda víctima fue su esposa, Génesis Mendoza. Las otras dos eran militares en retiro que se encargaban de la protección de Briones y Mendoza.
Pocas horas después, la banda de Los Pepes, aliados de Los Lobos, dieron muerte a tiros a cinco personas que se hallaban en un prostíbulo. Y un rato después, otra matanza dejó seis fallecidos y un herido.
Extradición
En Ecuador especulan que el primer ataque, el de Los Choneros, fue una suerte de demostración de fuerza de la organización luego de la recaptura de José Adolfo Macías Villamar, alias «Fito», de 45 años, era el criminal más buscado en los últimos meses. El gobierno ofrecía un millón de dólares a quien ayudara a capturarlo.
Fito había sido taxista y mecánico antes de iniciar su carrera como criminal. El año 2011 fue condenado a 34 años de cárcel. Pero en enero de 2024, tras feroces motines en siete cárceles de Ecuador, logró fugarse. El 25 de junio pasado, Fito fue recapturado. El proceso judicial en su contra ha sido rápido. Pesaba sobre él una solicitud de extradición por parte de Estados Unidos para juzgarlo por siete cargos, entre otros, conspiración para la distribución internacional de cocaína y contrabando de armas de fuego desde EE. UU.
Sorpresivamente, Fito aceptó ser extraditado, mientras que Estados Unidos se comprometió a no imponerle cadena perpetua. Según el diario ecuatoriano «El Universo» allí enfrenta una cadena de hasta 50 años de prisión, mientras que en Ecuador arriesga hasta 112 años.
«Los buscamos»
A propósito del despliegue de 2.000 militares, el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas declaró en un comunicado: «Se intensifica la presencia del Bloque de Seguridad (formado por las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional) en los sectores conflictivos, accesos viales, puertos, barrios y zonas comerciales».
Y especificó, según el diario ecuatoriano «El Comercio», que los militares realizarán control de armas, munición y explosivos en patrullajes a pie y desde puntos fijos de vigilancia.
En conferencia de prensa, el comandante general de la Policía Nacional, Pablo Dávila, identificó a los objetivos criminales. Mencionó a un tipo cuyo alias es Gringo y a otro alias Transe (de Los Lobos). También al alias Pelado Dani y alias Tonito (de Los Choneros). «Ya los estamos buscando y vamos a encontrarlos. Los tenemos completamente identificados y vamos a actuar», avisó. «Tenemos ubicados los puntos estratégicos. Estamos ejecutando operaciones con todas las unidades tácticas, investigativas y de inteligencia», sumó Dávila. Y concluyó: «No queremos guerra, pero si hay quienes la buscan, responderemos con decisión».
A comienzos de 2024, Noboa decretó la lucha contra el crimen organizado como «un conflicto armado interno». Con esto consiguió que se calificara a estas bandas delictuales como «terroristas», lo que amplió sus facultades de acción.


