Intenso evento tiene a 104 familias afectadas
Cinco ríos desbordados, caminos cortados y suspensión de agua potable rural marcaron el paso del fenómeno que azotó a la región. Las autoridades alertan sobre riesgos futuros por suelos saturados y falta de nieve.
Un sistema frontal asociado a un río atmosférico afectó durante los últimos días a la Región de Aysén, dejando a su paso lluvias intensas, crecidas de ríos y afectaciones en múltiples comunas, especialmente en Coyhaique. Según cifras entregadas por el alcalde de la capital regional, Carlos Gatica, «hasta el día de hoy (sábado) tenemos ya más de 104 familias afectadas. De esas, 14 están aisladas por la crecida de algunos ríos».
El fenómeno, que dejó más de 100 milímetros de agua caída en 24 horas, desbordó cinco ríos en distintos sectores de la comuna. «Tenemos hartos ríos y lagos en casi 8 mil km² de superficie, y eso hace más complejo el monitoreo», agregó Gatica desde el sector de Cerro Galera, mientras recorría zonas impactadas.
Entre los principales problemas se cuentan la suspensión del agua potable rural en Villa Frei por turbiedad extrema, y daños estructurales en al menos cuatro viviendas: dos en el sector norte de la comuna y otras dos producto del desborde del río Claro. «Ya entregamos 20 mil kilos de alimento para ganado semanas antes como medida preventiva, y ahora estamos distribuyendo kits sanitarios y apoyo con carabineros y bomberos», detalló el jefe comunal. También hizo un llamado al gobierno: «Hemos estado dos días en terreno y no hemos visto a varias seremías, como Agricultura. Es clave que estén presentes».
El director regional de Senapred, Alejandro Solar, valoró el trabajo coordinado para enfrentar la emergencia: «La región aguantó de buena manera. Hubo preparación previa, con reuniones comunales, provinciales y regionales». Dentro del balance, destacó que solo una familia debió ser evacuada.
Si bien no se reportaron víctimas fatales ni personas desaparecidas, Solar advirtió sobre la persistente fragilidad de los terrenos, apreciable tras el sobrevuelo que realizó en la zona afectada la mañana de este sábado. «Los suelos están completamente saturados. Eso puede generar deslizamientos, especialmente en zonas de cerros o caminos rurales. Hay que mantener las precauciones y evitar circular de noche por rutas cercanas a ríos», dijo.
El evento climático también interrumpió momentáneamente la conectividad en algunos tramos de la Ruta 7. «Hubo cortes preventivos nocturnos y sectores donde el agua sobrepasó la carpeta asfáltica, pero ya Vialidad está inspeccionando los puentes y limpiando rutas», añadió Solar.
Qué pasó
Desde la Dirección Meteorológica de Chile, el meteorólogo Elio Brufort confirmó que «se trató de un río atmosférico intenso que precipitó entre la noche del 16 y el día 18». Las estaciones que más agua registraron fueron Isla Melinka (180 mm) y Puerto Aysén (130 mm). «Es una zona naturalmente lluviosa, por lo que no se rompieron récords históricos», aclaró.
De acuerdo al pronóstico de la DMC, «seguirán chubascos débiles hasta la mañana del domingo, y luego cielos nublados». Además, se anticipan rachas de viento de hasta 70 km/h en zonas como Puerto Ingeniero Ibáñez, y temperaturas bajo cero a partir del lunes.
Finalmente, el director de Senapred advirtió sobre un riesgo futuro ligado al mismo fenómeno: «Si no cae nieve en las próximas semanas, podríamos tener una crisis hídrica en verano por falta de agua de deshielo». La región seguirá monitoreada mientras se evalúan daños estructurales y se canalizan ayudas, principalmente desde los municipios.


