Valentina Chau usó distintas alturas, accesorios y luces para optimizar el espacio
Antes había compartimentos estándar y de color blanco. Ahora hay espacios a medida y tonos naturales que le dan mayor solidez.
«No tenía tiempo para arreglar mi clóset y se acumulaba todo. Era un desorden permanente», admite Sáenz.
Le urgía encontrar a alguien que la ayudara a convertirlo en un lugar más práctico y vio en «Mija», un programa de televisión, a Valentina Chau, arquitecta con años de experiencia en interiorismo y retail, quien creó la empresa The Closet para atender precisamente ese tipo de necesidades.
«Veía que mis clientes empezaban pidiendo cualquier otra cosa y siempre terminábamos remodelando sus armarios. Con mi experiencia supe que era un nicho interesante», cuenta Chau.
El primer encuentro entre ambas fue decisivo: la afinidad surgió de inmediato, compartiendo incluso su amor por los animales. Al primer borrador, su clienta ya le había dicho que sí a todo.
Se proyectaron dos niveles para colgar prendas cortas y uno adicional para ropa larga, todos acompañados de cajones de distintas profundidades.
«Me interesaba mucho que los cajones tuvieran diversas medidas, porque las prendas también son distintas. El espacio, que antes se veía vacío y desaprovechado, se llenó con zapateros verticales a ambos lados, se instaló una puerta de espejo que oculta espacio para guardar accesorios y una cinta LED en cada sector para iluminar todo de forma pareja», describe Chau.
Los materiales elegidos dieron un giro total al ambiente: de un blanco genérico se pasó a una combinación de tonos grafito, madera y nude, mucho más sólida y moderna.
La instalación entera apenas tomó tres días y ese breve lapso bastó para que Sáenz descubriera cuánto impacto podía tener un espacio bien organizado en su rutina.
«Ahora todo está ordenado, me cabe más ropa y encuentro todo más rápido. Además, me motive a botar o regalar lo que ya no uso», confiesa.
Chau estima que este armario puede albergar «entre 30% y 40% más de prendas» gracias a la optimización.
Valentina, Marie Kondo, que estuvo muy de moda, hablaba de botar ropa que no te hiciera feliz. En este caso no se ve tan así, se mantuvo casi toda.
«Ella hablaba más del orden mismo de la ropa, acá va más atrás, va desde el espacio en sí en complemento con el orden. En este caso el problema era que antes no le cabía toda la ropa que tenía y ahora le cabe porque está más organizada y ordenada. Eso le ayudó a María Paz a decidir qué botar porque tuvo la noción de qué era lo que realmente tenía. La idea es aprovechar la remodelación con un buen detox».
¿Cuál es su perspectiva sobre un clóset que tenga harta ropa?
«Cuando veo un clóset con mucha ropa mi cabeza empieza a rediseñar todo: imaginar nuevos espacios, soluciones, me imagino qué modificar o pienso un clóset desde cero. Muchas veces el exceso de ropa no es tanto por desorden sino más bien falta de optimización del espacio, por lo que no siempre hay que sacrificar la ropa. Es todo un equilibrio. Me gusta que mis clientes sientan la libertad de botar o quedarse con prendas, pero siempre que tengan dónde guardar de manera ordenada y organizada».
En general, es difícil para la gente deshacerse de la ropa.
«Sí, muy difícil, tenemos un lado que romantiza mucho, el recuerdo de diferentes etapas y el clásico ya volveré a mi talla . Los por si acaso abundan, me ha tocado ver mucho el apego. Y se repite que muchas veces las personas no logran ver todo lo que tienen».
¿Qué sugiere hacer si no hay mucho presupuesto para cambios?
«Es difícil sin gastar un peso, sería solamente replantear el orden mismo del clóset, pero si quieres dejarlo más organizado y con mayor identificación, yo optaría por algunos accesorios. Primero, sacar toda la ropa y optar por alguna caja. Hay de todo tipo: ratán, acrílico y madera. Recomiendo las de acrílico porque como son transparentes, se ve mejor lo que hay adentro y son de distintas medidas. También las subdivisiones en cajones, por ejemplo, para accesorios, calcetines, joyas. Para collares, corbata, etcétera, también hay accesorios».


