Para colmo el gorrero se quedó con la otra y todavía están juntos
La panelista del matinal de La Red se fue de gira y su novio se enganchó con una bailarina. Los tres trabajaron como una familia durante años.
Si hubiera hablado antes, seguro esta historia se habría convertido en un guión de cine o por lo bajo, en una teleserie.
Pero Antonella Ríos mantuvo el secreto durante quince años y recién ayer, mientras en su programa «Mujeres primero» de La Red, conversaban sobre las incomodidades de trabajar con un ex pololo, se atrevió a contar su curiosa experiencia.
Resulta que a sus escasos 21 años, Antonella participaba en una compañía teatral que combinaba distintas disciplinas artísticas. Ella pololeaba con el director. Llevaban dos años cuando ella se fue de gira. Al regresar, su novio figuraba de la manito con una compañera bailarina.
-¿Cómo? ¿Los pillaste como si fueran pololos?
-Sí, de la mano. Yo le pegué una cachetada a ella, nunca lo había hecho, fue mi debut. Es que no me lo esperaba.
-¿Y qué pasó con él?
-Se quedó con ella.
Antonella tardó largos doce meses en recuperarse del shock, pero siguió trabajando con su ex y la otra durante varios años más. «Es que era súper masoquista», dice riendo. «Lo que pasa es que a mí me gustaba mucho lo que estaba haciendo en ese momento, era valioso», explica más seria.
Cuenta que «la mejor terapia fue tener todo a la vista para no especular», que lo superó con el tiempo, con «power» y que después tiró todo a la balanza y descubrió que no estaba tan enamorada como pensaba. «No era un amor profundo», afirma.
Y reflexiona en torno a la infidelidad: «Las mujeres siempre sabemos si te van a engañar, hay que hacerle caso a la intuición, no ser tan confiadas». «Lo más importante es ser honesto con lo que uno siente, como premisa, no hacer al otro lo que no te gusta que te hagan a ti, no mentir y mantener el respeto», aconseja.
-¿Ya perdonaste a tu ex?
-Sí, está todo perdonado y saldado, con él ahora somos amigos y es muy loco porque con ella ahora también tenemos muy buena onda. Al margen de lo que pasó, ella es una buena persona.
-¡Cómo tan evolucionada!
-Fue fuerte para mí, pero para ellos fue algo increíble porque se enamoraron y no lo pudieron evitar. Todavía están juntos y eso me sana de alguna manera. Si hubiera sido una relación así nomás, me hubiera dado rabia, pero ellos tenían que estar juntos, era el destino. Me encanta que estén juntos.
-¿No quedaste dañada con lo que te pasó?
-Sí, pero fue un proceso. Con los años uno va a aprendiendo a no cometer errores, a no ser tan crédula, uno olfatea algo si las cosas no andan muy bien con tu pareja.
-¿Esto es habitual en el medio de los actores, tan sensibles y tan intensos?
-No sé, no manejo el medio de los actores y estos personajes de los que hablo no son ni conocidos. Somos bien normales y no creo que sea exclusivo de los actores por ser sensibles. He conocido historias peores de médicos, por ejemplo.
-Cuando hablaste de un director, se especuló que se trataba de Ítalo Galleani (director de «40 y tantos»), el padre de tu hijo.
-Nooo, él es demasiado íntegro, es lo máximo, con la persona que más he aprendido y con quien me encantaría volver a trabajar a pesar de que terminamos hace poco.
Fue fuerte para mí, pero ellos se enamoraron y me encanta que estén juntos.
«La pareja no es propiedad nuestra»
Sexólogo
Para el sexólogo y terapeuta de parejas Christian Thomas es deseable volver a ser amigo del ex siempre y cuando se puedan separar las cosas y tras un duelo de dos años de alejamiento. «Todo va a depender de la capacidad que uno tenga de entender que la pareja no es propiedad nuestra», dice.
Cuenta que «yo siento que la gente que logra hacer auténticamente la separación entre la relación y la persona, se construye un mundo más completo y real».
Recomienda, además, tomarse un periodo de dos años para quitar la energía amorosa que se le puso a la ex pareja para después de eso, empezar de cero una relación de amistad. «Mientras más amamos algo más va a doler», asegura.


