Increíble: tripulantes del SS Columbia no supieron del terremoto y llegaron un mes tarde a Coquimbo
El 18 de enero fue la última vez que alguien supo de ellos.
La chilena Carmen Moreira Santana, tripulante del yate a vela «SS Columbia», casi se desmayó cuando supo que en Chile hubo un megaterremoto con tsunami incluido. Tampoco se enteró de que la Armada andaba hasta con helicópteros buscando al velero y sus cinco navegantes en alta mar.
«Cuando les contaron, se sorprendieron, no tenían idea de lo que pasó acá, porque los teléfonos no funcionaban, la radio tampoco», cuenta desde Tongoy Soledad Salazar, vecina y amiga de Carmen.
A través de un comunicado, la Gobernación Marítima de Coquimbo confirmó que el yate capitaneado por el francopolaco Boguslaw Norwid llegó a la bahía La Herradura en Coquimbo, a las 16 horas del sábado, después de estar casi tres meses en el Pacífico totalmente incomunicado. La última vez que hubo noticias fue el 18 de enero, cuando zarparon desde Salinas, en Ecuador. Entonces se informó que la fecha estimada para llegar a Chile era el 6 de marzo.
¿Por qué tanta demora? Norwid contó que el retraso se debió a la escasez de viento, porque la navegación era exclusivamente a vela. En ningún momento faltaron alimentos ni bebidas.
Los familiares de los extranjeros pensaron que la ola del maremoto se los había llevado al avanzar por el océano. Intentaron comunicarse con la nave, sin éxito. El capitán había dicho que navegarían por el paralelo 30, pero tras el sismo se informó que el velero venía al archipiélago Juan Fernández, donde se concentró la búsqueda.
«Teníamos toda la fe de que estaban bien, porque el capitán del barco tiene mucha experiencia. Nunca pensamos en tsunamis ni terremotos, aunque sí en algún desperfecto del yate», relata desde Valdivia Jessica Moreira, hermana de Carmen.
Nadie aún tiene claridad sobre la ubicación del yate cuando ocurrió el tsunami. Hoy, Carmen y su esposo Boguslaw zarparán a Tongoy.
-¿Y si se hunde?El «SS Columbia» es una embarcación de 13 metros de largo y a diferencia de otras naves que utilizan fibra de vidrio, su casco es de acero. Funciona como velero-escuela y sus tripulantes aprenden a navegar en las travesías que ofrece el matrimonio de Boguslaw Norwid y Carmen Moreira. La nave está equipada con una baliza de emergencia, que se apaga automáticamente si el barco se hunde, y una radio con alcance de 35 millas náuticas.
-Familiares de los navegantes suplicaban por sus vidas
Desesperación en Facebook
La idea de los tripulantes del «SS Columbia» era aprender a navegar a vela en el Océano Pacífico. Lo consiguieron, pero les regalaron el susto de sus vidas a familiares y amigos.
Jessica, hermana de Carmen Moreira, pensó que podían haber tenido problemas con el barco. «Creía que quizás el yate había sufrido algún desperfecto», luego de que no llegaran a tiempo y tampoco se comunicaran por radio o Internet.
Más dramático fue para el abuelo del joven instructor de buceo australiano, Mitchell Westlake, que armó tal escándalo que el caso apareció en varios diarios de su país. Con algo más de mesura, el esposo de la terapeuta canadiense Josee Jade Chabot inició una campaña en Facebook para tener noticias de ella. Escribió súplicas y hasta subió un video a Youtube.
La quinta navegante es una joven canadiense de iniciales B.H. Su familia optó por no hacer declaraciones.


