El notero del Buenos días a todos destaca con luces propias en esematinal.
No voy a caer en el facilismo de decir que la gran ventaja de «Buenos días a todos» es que nadie los ve y que por eso en ese programa actúan con mayor soltura y naturalidad que en los otros matinales. De hecho, Eduardo Fuentes ha dicho que aunque los sintonice un solo televidente esa persona merece respeto.
A veces cuentan chistes bastante subidos de tono para el horario, pero eso de restricciones impuestas por el «horario» es bastante relativo. Baste recordar las imágenes sobre la actividad delictual que se muestran a lo largo del día, sin mayor resguardo ni autocensura.
El caso es que esa misma espontaneidad les ha permitido a las figuras del franjeado mañanero de Televisión Nacional participar en dinámicas que no se ven nunca en la competencia. Por ejemplo, hace unos días Fuentes le dijo al aire a María Luisa Godoy que era «poco sorora». Todo a raíz de un comentario vertido por la conductora del «Buenos días» acerca de la tesorera de la Municipalidad de Algarrobo y el posible padre del bebé que espera.
Por eso Simón Oliveros está a sus anchas en el matinal de TVN. Por cierto, mucho más que en «Mucho gusto» (Mega), donde saltó a la fama cuando el 2020 una transeúnte hizo, usando la anatomía del periodista, un notable tributo al exseleccionado chileno Gonzalo Jara (los futboleros me entenderán).
En la señal pública Simón ha contado con la suerte del campeón. Sin ir más lejos, fue el primer reportero que alertó sobre los computadoras robados en el Ministerio de Desarrollo Social. Estaba en el lugar indicado y en el momento preciso.
Ahora último cubrió las elecciones de Argentina, pero siempre con su estilo relajado, lo que no logró nunca en Mega, donde estaba en una encrucijada debido a que de notero pasó a conductor sin escalas (reemplazando al peluquero Viñuela) y se notaba que no sabía muy bien si estaba a prueba para ser confirmado como anfitrión o si lo suyo era más bien un interinato con fecha de caducidad.
En la Teletón reciente se notó con creces que ha sido el rostro televisivo que más ha progresado en este 2023. Tiene la espontaneidad que ostentó en algún momento Karol Dance (pero con más criterio) y la frescura y picardía de Daniel Fuenzalida, pero también sabe poner el freno a tiempo y hablar en serio cuando corresponde.
Una de las virtudes que más se le reconoce a Simón es su capacidad de pasar del móvil al estudio sin que se le noten ni nervios ni incomodidad. Un cachorro que va camino a ser león.


