El guatemalteco cambió el programa, se llevó Gaviotas y hasta subió a una fan al escenario
Él me vino a buscar, dijo Birza Bith, la señora de las cuatro décadas que el artista hizo famosa.
Ricardo Arjona es un fenómeno tan tremendo que no hay mucho que se pueda escribir de él sin caer en obviedades. Tiene buena percha, afinadito como él solo y maneja una distancia, pese a estar cerquita de sus fans, que lo hace aún más inalcanzable. Es un perfecto objeto de deseo. Anoche partió cambiando la pauta festivalera: debía cerrar la jornada, no quiso, así que apareció de segundo, en vez de la colombiana Fanny Lu.
«Entiendo que para la producción era más cómodo que yo saliera segundo, por la complejidad del escenario. De todas maneras, me da pena perjudicar a una artista», dijo él tras su actuación.
Arjona entró a escena a las 23.35 y todo el abanico de mujeres presentes en la Quinta (entiéndase púberes, adolescentes agrandadas, viejas-lolas y señora bien plantadas) cantaron sílaba a sílaba sus hits.
Pese a estar un poco hinchadito de rostro, llegó, se sentó en la escenografía de su «Quinto piso» y mató. Le llovieron peluches y toda la galería pololeó con furia. Ni Raphael logró provocar tal locura.
Señora suertuda
Se llama Birza Bith y debería pensar seriamente en jugar al Loto. Anoche fue la elegida de Arjona, quien la subió al escenario mientras cantaba «Señora de las cuatro décadas». Todavía no le volvía la respiración cuando Birza explicó que «me siento un símbolo de la mujer de las cuatro décadas, sin escote, sin haberme hecho nada en el cuerpo, como es la mujer chilena».
– ¿Cómo fue que pasó?
– No me esperaba algo así, fue hermoso porque yo no fui hacia él, sino que él me vino a buscar. Mi marido no quería que me subiera y me llamó para decirme que me iba a esperar fuera de la Quinta para arreglar cuentas.


