Mamá le da en el gusto televisivo a su familia
Mi esposo en la noche llega a ver fútbol, cuenta Olga desde su vivienda ubicada a 50 metros del río Biobío.
Olga lleva casi dos semanas viviendo en una mediagua en la Villa Futuro de Chiguayante, Octava Región, y está bien contenta. A raíz del terremoto, durante más de dos meses sobrevivió en una carpa y con solo recordar el frío y las incomodidades que pasó esos días, se alegra ahora de tener techo para ella, su esposo Manuel y sus tres hijos de 11, 9 y 3 años.
Por dentro, la vivienda luce impeque. Una cama matrimonial, otra de una plaza, una mesa con cuatro sillas, cocina, muebles de cocina, refrigerador y dos televisores ocupan casi la totalidad de los 18 metros cuadrados, pero por fuera, una vistosa antena satelital distingue al hogar del resto del campamento.
«La instalamos el mismo día que llegamos. Mi esposo me dijo para qué vamos a pagar por las puras el servicio satelital y con la ayuda del vecino del lado, que sabía más, la instalamos», cuenta la mujer que vivía en un edificio al frente del campamento.
Para Olga ha sido una buena solución, especialmente cuando sus hijos llegan del colegio y se le juntan los tres en la mediagua, que está ubicada a alrededor de 50 metros del río Biobío, un lugar donde el viento corre fuerte. «Los niños se entretienen viendo monos y mi esposo en la noche llega a ver fútbol. Los niños ya están dormidos a esa hora y él ve los goles o algún partido de fútbol», cuenta con el televisor a su costado muy apagado.
«Es que en este momento no tenemos electricidad», dice, recordando de sopetón el duro día a día que se vive en una vivienda de emergencia.
-A lo mejor algún vecino les pide que pongan la tele afuera.
-Sí, ya nos han dicho. Para algún partido la vamos a poner afuera.
Y cómo no, si su marido es un hombre generoso. Cuando estuvieron viviendo en carpa, la antena satelital también los acompañó. «Teníamos el decodificador dentro de la carpa y un día sacamos la tele para ver un partido con más gente».
Pero no todo es fútbol. Para Luis Herrera, instalado con su familia en una mediagua a varios metros de ahí, su mayor preocupación era tener contenta a «las viejas». A su esposa Haydee y su hija Jasmín les encanta ver tele en la noche pero sin antena el televisor no servía para nada.
Luis se subió al techo del edificio donde vivía, sacó un tremendo armatoste y lo instaló en el techo de su mediagua. Si bien luce un tanto desproporcionado cumple su función de buena manera y las «viejas» están felices. «Agarra Chilevisión, Mega, la UC y TVN», cuenta la hija, quien está feliz porque por fin puede ver «Mujeres de Lujo». «Nos perdimos muchos capítulos pero ya nos pusimos al día».
Recuadro :
-13.400 casas de emergencia se han entregado en la Octava Región. En total se construirán 7.614
Son habitáculos con ducha, WC y lavamanos
Llegan los contenedores sanitarios
La próxima mejora que verán quienes viven en mediaguas será la incorporación de unos contenedores hechos de zinc con duchas, baños y lavamanos. En Lebu ya está funcionando el primero, pero en Coliumo donde se instaló otro, están esperando impacientes para que los pongan en funcionamiento.
Los contenedores están separados en ocho habitáculos. Cada uno mide alrededor de un metro y medio cuadrado y cuentan con una ducha, un WC y un lavamanos. «La idea es que cada uno de ellos sirva para tres o cuatro familias. Serán con llave para que así cada familia se haga cargo de la limpieza», explica la intendenta de la región del Biobío, Jacqueline Van Rysselberghe.


