Isidora Correa exhibe serie de objetos hechos rodajas en la Sala Gasco
La autora utilizó esmeriles para hacer cortes transversales de diversos artículos y utensilios domésticos.
Isidora Correa no perdona: sus manos, bien equipadas con sofisticados esmeriles, han rebanado desde mantequilleras de cerámica y alcancías de plástico hasta floreros de arcilla y trofeos metálicos que datan de los años 50.
Las pruebas de su capacidad para cortar cualquier objeto en rodajas se encuentran a la vista del público en la Sala Gasco (Santo Domingo 1061), donde la artista presenta, por estos días, su exposición Línea discontinua .
El montaje está integrado por una serie de mesas rectangulares puestas en línea (todas dotadas de cubiertas luminosas) en las que se exhibe una impresionante cantidad de cortes transversales de lo que alguna vez fueron coloridos artículos y utensilios para uso doméstico. Entre ellos se encuentran jarrones, teteras, azucareros y moldes para queques.
«Hice este trabajo a partir del contexto de emplazamiento y las características arquitectónicas de la Sala Gasco», explica la autora.
«La sala está ubicada en un sector en el que hay tiendas de importaciones chinas y coreanas, junto con ferias peruanas y ecuatorianas, y todo eso se mezcla con la venta de objetos de producción nacional y con los artículos de segunda mano que se venden en Franklin», continúa.
«Esta sala, además, funciona como una enorme vitrina situada en medio de una calle de gran actividad comercial. La gente pasa todo el tiempo frente a los ventanales de esta sala, y todos van cargados de bolsas de compras, así que mi exposición se convierte en una extensión de ese paseo», resume Correa.
-Tu muestra invita a vitrinear, y lo que la gente encuentra en ella son artículos de uso diario, parecidos a los que se venden en los locales cercanos, pero que están rebanados y reducidos a su mínima expresión.
-Claro, con la acción de rebanar hice un vaciamiento de estos objetos, produciendo una desnaturalización de esos mismos artículos, y ello hace que el espectador reflexione acerca del vacío que es la razón de ser de todos estos productos, porque casi todos ellos están hechos para contener algo, ya sea agua, café o azúcar.
-El acto de rebanar se ha vuelto tu marca registrada: lo has usado durante los últimos diez años.
-Sí, antes he rebanado para ensamblar, por ejemplo, o he rebanado y luego he dibujado o fotografiado. En este caso rebané para mezclar objetos. Pero tampoco es que yo rebane cualquier cosa. La acción de cortar me interesa en relación con los objetos que esté utilizando y en relación, también, con las asociaciones de significantes que se pueda generar en cada caso.
Troquelar y pegar
Además de la serie de objetos hechos rodajas, la muestra de Isidora Correa incluye dos mesas luminosas en las que se exhiben sesenta fotografías impresas. En cada una de esas láminas aparece una forma irreconocible que corresponde a la combinación de seis de los utensilios rebanados.
La autora, además, troqueló esas mismas estampas, siguiendo los contornos interiores de los artículos combinados. Luego de extraer esos fragmentos de papel fotográfico en blanco, los adhirió a uno de los muros de la Sala Gasco.


