El chico reality es panelista de ¡Hay que decirlo! que va en vivo de lunes a viernes
Es un desafío personal, demostrarme que me la puedo y puedo cumplir, admite.
«Estoy cómodo y feliz, y no pensé que me iba a sentir así», dice de entrada Arturo Longton. El participante emblema de reality shows en Chile, con cinco de estos programas en el currículum, es panelista en «¡Hay que decirlo!», el nuevo programa de Canal 13 de farándula que arranca este lunes 5 e irá de lunes a viernes en vivo de 17:00 a 19:00 horas, y que este martes tuvo un lanzamiento para la prensa en la estación. Este nuevo proyecto, para él a sus 45 años, es la primera vez que cumplirá horarios por un trabajo.
«Yo en Juega en Línea (plataforma donde es rostro) trabajo sin horario y me va increíble, pero acá es primera vez que tengo un trabajo con horario, que tengo que cumplirlo y es algo que yo decidí y que no fue por necesidad. Ando con buena vibra, siento que estoy cambiado, me siento distinto. Ando con buena onda, no vine a este panel a matar a nadie. Vengo a dar mi opinión constructiva, sin juicios de valor. Aunque de repente se me puede escapar la lengua porque soy impulsivo», cuenta Arturo, también conocido como «la leyenda».
«Estoy cómodo, me vine a vivir a Santiago (desde Viña del Mar), me instalé hoy (martes) en un departamento en Apoquindo, me traje tres maletas llenas. Igual hoy me escapé en el almuerzo a mi casa a dormir una siesta porque estaba destrozado, no estoy acostumbrado a este ritmo. La gente no sabe que mi organismo está diseñado para dormir de 10 a 12 horas, no es que yo quiera sino que quedo agotado si no lo hago. No es que sea flojo, ¿qué daría por tener más energía? Sino que quedo tirado», explica.
¿A qué hora entra al canal?
«Tengo que estar a las 15:00 para maquillaje, a las 16:00 tenemos pauta y después del programa me voy a mi casa a dormirme temprano. Ya ordené (el día), voy a ir al gimnasio en las mañanas. Y acá sé que no me puedo dar el lujo de faltar un día».
¿Cómo ha sido tener rutina?
«El gran desafío es tener un horario que nunca he tenido que cumplir. El año pasado como panelista en el programa de Gran hermano (CHV) eran sólo dos veces a la semana, y eso era fácil. Acá es de lunes a viernes y eso es un desafío personal, demostrarme que me la puedo y puedo cumplir. Si no puedo cumplir con algo que lo paso bien, no sirvo para nada».
Usted estaba buscando mudarse a Brasil.
«Lo de Brasil quedó aplazado pero yo no me veo viviendo en Chile. Creo que estoy en la crisis de los 40, una existencial sobre en qué punto estoy de mi vida, qué he hecho, te cuestionas cosas, donde me quiero ver más joven. Mírame, si ando vestido ahora como Justin Bieber, jajajá. Espero estarla manejando bien, sin errores porque soy impulsivo e intenso y estar bien con la gente que quiero y mi entorno. Y me salió esta propuesta y es una gran oportunidad como para rechazarla, con gente que conozco de todo la vida y me cae increíble y tengo una confianza intrínseca. Canal 13 es como mi segunda casa».
¿Le gustó más este programa que participar en otro reality?
«Tuve la opción de entrar a Gran hermano. Las paradojas de la vida porque siempre quise entrar a un reality tipo casa-estudio, cuando entré a La granja (2005) fue porque quería algo así. Pero ahora esta oportunidad es para dejar de ser el clásico chico reality y eterno invitado a programas, sino que ahora mostrarme de otra forma y no sé si se me va a volver a dar. En un reality tipo Gran hermano estaría muy expuesto y puedo salir muy trasquilado, así que ni siquiera lo evalué»
¿Y volver a otro reality de competencias?
«Es que quedé tan mal parado después de Tierra brava, di jugo, no fui chistoso. No fui yo. Mi esencia se perdió, andaba amargado, lesionado y no competí… Di pena. Si el día de mañana estoy en buena forma y se da, quizás vuelva a otro, pero en realidad no sé».


