Tritura cualquier mezcla congelada hasta volverla postre
Es la tecnología de una máquina industrial, pero en una versión doméstica y accesible, dicen en Ninja.
Este aparato llega cuando se asoma septiembre, con el regreso del sol. Y es que conseguir un helado casero rico no es fácil: requiere un delicado equilibrio de ingredientes para obtener una buena textura, constante atención a la temperatura durante la congelación para evitar que quede como piedra y añadir aire durante el batido para una consistencia cremosa.
La Creami simplifica el proceso al máximo. En sus tres potes se preparan las mezclas que, una vez listas, deben ir al freezer por 24 horas; luego la máquina, equipada con un motor potente y cuchillas que se mueven hacia arriba y abajo, raspa y bate el contenido.
El heladero Vladimir Dubovik, quien dirige la tienda Dubovik Gelato, es dueño de una Creami. Se parece mucho, compara, a la Pacojet, máquina profesional para restaurantes que también transforma ingredientes congelados en texturas cremosas.
«Es un poco como cocinar porotos: si los quieres comer, debes dejarlos remojando desde el día anterior. Acá tienes que dejar los potes desde una noche antes», aclara. ¿Y la calidad? «Te entrega un helado de excelente calidad si le agregas material de gran calidad. Como crea microcristales, es súper moldeable. Pero no puedes hacer una heladería con eso, porque el helado dura poco y se vuelve a poner como piedra si le vuelves a dar frío».
¿Por qué no quedan bien si se recongelan?
«Si es casero, no tendrá los ingredientes técnicos que tiene un heladero; como la mezcla no tiene incorporación de aire, si lo vuelves a congelar será el mismo pote congelado que estaba antes de triturarlo. Se necesita esa fricción, esa trituración que da la máquina para que quede bien y cremoso».
Heinz Wurth, chef con 1,6 millones de seguidores en su cuenta de Instagram @soycienciaycocina (https://acortar.link/qg55TC), explica que la Creami está diseñada para triturar productos congelados. «Una licuadora o una procesadora puede que no tenga la potencia necesaria para moler bien. Con esta máquina puedes hacer helados tipo sorbetes, de base de agua, con crema, incluso con frutas, jugo y un poco de almíbar. Y se pueden hacer helados saludables», destaca.
¿Cómo es eso?
«Con una mezcla de crema, leche, azúcar y galletas para hacer un helado de cookies and cream, o plátano, manjar, leche condensada para preparar otro sabor».
La máquina luce algo intimidante.
«Como toda máquina nueva, hay que entender cómo usarla. Pero hay videos y tutoriales que lo explican bien. Después de haberla probado una o dos veces, el funcionamiento se hace más sencillo. Es bastante segura; las cuchillas quedan bien resguardadas y nunca están expuestas».
Cristales de hielo
Isi González, representante de la marca norteamericana Ninja en Chile, destaca que su máquina heladera llega a Chile precedida de una fama viral en redes sociales: «La mayoría de quienes la compran suben contenido apenas les llega, porque es realmente impresionante». Estima que es popular por su versatilidad: puede convertir cualquier cosa en helado, incluso sin necesidad de leche. «Puedes hacer helados veganos, altos en proteína y saludables. Además, trae la función de toppings para agregarles galleta molida tipo Oreo, M& M o incluso chocolates».
Se habla de su similitud con el Pacojet.
«Sí, Pacojet es una máquina de helados industrial que tiene una cuchilla giratoria para moler rápidamente cilindros de base congelada. La Creami tiene una tecnología muy similar, ya que sus cuchillas giratorias, al bajar y subir, rompen la mezcla congelada y producen cristales de hielo más pequeños para que el helado tenga una textura más cremosa que el método tradicional de batido. Es la tecnología de una máquina industrial, pero en una versión doméstica y accesible».
La Creami está disponible en Falabella.com a $234.990 (https://acortar.link/GJ9yax). Usuarios en YouTube sugieren comprar potes adicionales y esperar que las mezclas se enfríen un poco antes de pasarlas por la máquina.
El influencer de ofertas Pedro «Busquillo» Dimitrov recibió la Creami hace un tiempo; cuenta que la está usando principalmente para preparar batidos de proteína, que suelen ser algo insípidos (y a veces, confiesa, derechamente repulsivos). «Le agrego leche de soya de chocolate al batido de proteína y, después de procesarlo, queda como helado. Quedan mucho pero mucho mejor que como los tomaba antes», destaca.


