El Paintball arroja pelotitas con pintura a más de 300 kilómetros por hora
El objetivo es facilitar la identificación de los manifestantes.
Más de algún hippie debió soñar alguna vez con un mundo en que las guerras se decidirían jugando a la pinta, y seguramente que algo parecido a la satisfacción debieron sentir cuando se enteraron de que un carabinero repelió el jueves una protesta estudiantil en la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Chile disparando un marcador de Paintball. Pero los hippies nunca le achuntaron a nada y esta no es la excepción.El Paintball es un deporte que, en resumen, consiste en jugar a matar gente usando una especie de rifle llamado marcador que dispara, en vez de balas, unas aparentemente inocuas pelotitas con pintura. Luego, un jugador manchado, es un jugador muerto.
Algo similar persigue Carabineros al implementar este sistema en las protestas, aunque con algunas significativas diferencias.
Primero, estudiante manchado es un estudiante procesable. La idea es facilitar la identificación de «los desordenados», como dice la subsecretaria de Carabineros Carla Bown, y hasta utilizarlo como medio de prueba.
Segundo, el Paintball se practica con estrictas medidas de seguridad. Como explica Raúl Méndez, de paintball.cl, «es indispensable una máscara que proteja los ojos, las orejas y la cara, más un protector tipo chaleco antibalas por delante y por la espalda, traje de cuerpo entero y guantes». Esto porque, de lo contrario, y he aquí el quid de la polémica, «el paintball es bastante peligroso», advierte Antonio Trageda, de Xtreme Paintball.
El marcador lanza, a base de aire comprimido, pelotitas calibre 68, cada una con un peso de 4 gramos y a una velocidad inicial de 300 pies por segundo, algo así como 332 kilómetros por hora. «Sin protección, que es como estaban los estudiantes de arquitectura, un disparo puede dejarte ciego, si es que te llega una pelota justo en el ojo. Incluso, estando a una distancia de 20 o 30 metros», agrega Tegeda.
Pero esto no se condice con lo que le explicó Carabineros a la subsecretaria Bown: «Me informaron que el efectivo que disparó el Paintball fue un capitán especialmente entrenado para estos efectos, y lo hizo a una distancia prudente que minimiza los riesgos, es decir, a más de 20 metros».
Aún así, todos parecen coincidir en que el Paintball es menos peligroso que los balines y los perdigones, y que esta es una tendencia mundial que, tarde o temprano, iba a llegar a Chile. «En Estados Unidos usan descargas eléctricas. Elige», dice Tegeda.
Y tercero, como ya es deducible, los estudiantes carecen de marcadores de Paintball aunque, curiosamente, eso es solo cuestión de presupuesto. «Cualquier persona mayor de 18 años puede comprar un marcador, porque no está registrado como arma. Claro que cada una cuesta 90 mil pesos para arriba», dice Méndez.
Pero quién sabe. Basta con un par de rifas y una peña bailable y quizás para la próxima protesta aparezca un contraataque sorpresa de los estudiantes. Luego, un carabinero manchado es. un carabinero manchado.
Único accidenteEl caso del niño al que le llegó en un ojo el 2002
En diciembre de 2002 un grupo de jugadores se desvió de un campo de Paintball y fue a parar a una cancha de baby fútbol, en un camping de Punta Arenas. Una pelotita de pintura le llegó de lleno en un ojo a un niño de 12 años. Ha sido el único accidente de Paintball que se ha registrado en la historia de este deporte. Según arrojó una investigación, el recinto no contaba con una malla que marcara el límite del campo, lo que es obligatorio.
8 mil pesos cuesta como mínimo jugar Paintball, lo que da derecho a disparar unas cien bolitas de pintura.
30 mil pesos es el valor por lo bajo de una máscara de protección.
-«Puedes quedar ciego», dice un experto sobre los riesgos de erre juego.
-Carabineros disparó a más do 20 metros del objetivo.


