El chileno ganó a Stefano Napolitano en el Master de Roma, en tres sets y más de dos horas de juego
Este martes enfrenta al francés Alexandre Muller, que dio la sorpresa al eliminar a un top ten y uno de los favoritos.
De rodillas en la arcilla italiana celebró Nicolás Jarry su paso a cuartos de final del Masters 1000 de Roma, luego de vencer al local Stefano Napolitano (que no es de Nápoles, sino de Biella, una ciudad al norte del país) por 6/2, 4/6 y 6/4 en un partido que fue más complicado de lo presupuestado, como lo atestiguan las dos horas y 21 minutos que duró.
El propio Jarry lo admitió al costado de la cancha: «No estuve bien, como en el otro partido, pero lo logré sacar adelante».
Napolitano, 125 del ranking ATP, llegó al cuadro principal del torneo gracias a una invitación luego de la lesión que marginó a Matteo Berrettini. Es un jugador de 29 años, que ha tenido varias lesiones en distintas partes del cuerpo que, hace poco, lo hicieron pensar en el retiro. De hecho, no tiene entrenador porque tuvo que costear sus tratamientos.
Fanático del club de fútbol Milan AC, sueña con dedicarse a chef por herencia de su abuela (dice que sus albóndigas son inimitables) y como era el último italiano en el torneo, fue apoyado sonoramente por la fanaticada que repletó el Grand Stand del Foro Itálico. «Fue difícil con este público», dijo Jarry al finalizar el partido, aunque más tarde, luego de la ducha, más tranquilo, matizó diciendo que «fue una dura batalla por lo bien que terminó jugando Stefano y por el público, que lo hace especial, lo hace diferente».
«El público italiano es parecido al argentino, se involucra mucho y es sumamente importante para el jugador, lo tira para arriba y aprovecha cualquier instancia para apoyar al jugador local», contó Patricio Cornejo, ex jugador y capitán de Copa Davis, que jugó varias veces en este torneo. En 1973, le ganó a los italianos Corrado Barazzutti y Massimo di Domenico y perdió en octavos ante el checo Jan Kodes. Al año siguiente, en dobles, perdió en cuartos luego de vencer a Barazzutti y Antonio Zugarelli, con todo el público en contra, obviamente.
Su compañero en la cancha era Jaime Fillol, abuelo de Jarry, que este lunes estaba en la tribuna del estadio italiano, al lado de la esposa del número uno de Chile, Laura Urruticoechea, apoyando al chileno.
Jarry también se ganó la furia de la hinchada por darle un pelotazo en las costillas a Napolitano en el tercer juego del primer set y por una pelota que tocó la red y pasó al lado del italiano, haciendo inútil cualquier reacción, en el octavo juego del tercer set.
La última manga fue emocionante, luego de que el italiano hubiese levantado su juego en el segundo y el chileno decayera. «No creo que Stefano esté conteniendo mejor que antes, sino que Nico está fallando, es menos preciso», resumió Daniel Orsanic, en la transmisión de ESPN.
«A veces hay un bajón, uno a lo mejor se distrae. Suele ocurrir. Los grandes campeones a veces ganan jugando mal, tienen tanta experiencia que pueden pasar de segunda a primera y han tenido tantas experiencias similares que saben qué tienen qué hacer. Y Jarry, como también Tabilo, están jugando bien y tienen varios partidos en el cuerpo», agregó Cornejo.
Como suele ocurrir en sus duelos, Jarry se impuso con su primer servicio, con el que ganó el 76% de los puntos y alcanzó un promedio de velocidad de 201 kmh y un máximo de 227 kmh. Además, hizo ocho aces (4 del italiano).
«Espero seguir jugando cada vez mejor, más agresivo y con la misma intensidad», dijo Jarry, que enfrentará al francés Alexandre Muller, 109 en el ranking ATP, que dio la gran sorpresa al eliminar al ruso Andrey Rublev (6 del mundo) por 3/6, 6/3 y 6/2.
Muller tiene 27 años y a los 14 le diagnosticaron el síndrome de Crohn, que afecta a los intestinos, por el que los médicos le auguraron una corta carrera deportiva. Ahora tiene que inyectarse cada dos semanas para controlarlo.


