Natación y música
A las 6 AM, dos veces por semana, Florencia Benzi (28) practica natación. Comenzó su rutina hace tres meses, pero recién ahora supo de la existencia de audífonos especiales resistentes al agua que le permiten escuchar música dentro de la piscina.
«Un día vi a una compañera que entró al agua con estos audífonos y dije cómo eso es posible, no lo puedo creer. Me contó que funcionaban bien y me los prestó para que los probara. Me obsesioné con ellos», relata. ?Ese mismo día, cuenta, compró por internet los auriculares de su compañera.
Es el modelo OpenSwim Pro de la marca Shokz. «Son fantásticos. Los ocupo durante toda la clase, que dura una hora. No cancelan completamente el ruido, entonces puedo escuchar las instrucciones del profesor sin problemas.
Los recomiendo mucho para personas que hacen deporte», comenta. ?En el mercado este tipo de audífonos se conocen como resistentes al agua, pero ojo porque hay dos formatos: los que pueden soportar el sudor, la lluvia o las salpicaduras del agua, y aquellos más pro, que permiten la inmersión completa por un margen de tiempo.
Oídos despejados
Rodrigo Oliva es audiólogo del estudio Detec, que ofrece soluciones a problemas auditivos (@ea_detecsalud en Instagram). La marca Shokz, explica, tiene una amplia variedad de modelos de audífonos open-ear (oídos despejados).
«Funcionan por conducción ósea; es decir, transmiten el sonido por medio de la vibración en los huesos del cráneo, lo que permite la estimulación de las células del oído interno sin bloquear los conductos auditivos externos».
Los open-ear, a diferencia de los audífonos convencionales, aclara, «se ajustan detrás de la oreja porque tienen que usar una especie de cintillo para ejercer presión en el hueso. Esa presión por lo general no produce molestias; sin embargo, mientras más grande la cabeza de la persona, mayor presión.
El uso prolongado del dispositivo puede generar erosión o enrojecimiento en la zona donde va apoyado; en ese caso hay que suspenderlo y consultar con el otorrino», recomienda.
Nivel de resistencia
María Victoria Montoya, jefa de marketing de la tienda Blustore (Apumanque local 396), cuenta que los audífonos Shokz cuentan con certificación IP, estándar internacional que asegura la resistencia de los dispositivos electrónicos al agua y al polvo. Destaca dos modelos de la marca: «Los OpenRun, con certificación IP67, son ideales para deportes y actividades al aire libre, incluso bajo la lluvia ($129.990).
Los OpenSwim PRO, con certificación IP68, permiten sumergirse hasta dos metros de profundidad durante dos horas; son perfectos para la natación y deportes acuáticos ($179.990)», describe (blustore.cl,
https://acortar.link/bKkH25). Luciano Sasso, vicepresidente de ventas y marketing de la división de consumer audio de JBL en Sudamérica, destaca su modelo Endurance Race TWS ($89.990), «que cuenta con una protección IP67, lo que lo hace totalmente a prueba de polvo y resistente a la inmersión en agua dulce hasta un metro de profundidad sin sufrir daños» (jbl.cl,
https://acortar.link/O9dR34).
La certificación IP (Ingress Protection), explica, «es una clasificación estándar que indica el grado de protección de un dispositivo contra la entrada de sólidos, como polvo, y líquidos, como agua. Esta clasificación está representada por dos dígitos: el primero indica la protección contra sólidos y el segundo contra líquidos.
Por ejemplo, IP67 significa protección total contra polvo y resistencia a la inmersión en agua hasta un metro de profundidad, mientras que IP68 indica una mayor resistencia, incluyendo inmersión en agua a más de un metro de profundidad».