Anoche se realizó el icónico evento en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York
Peto de fibra de vidrio mandarina de Kim y vestido de Beyoncé con esqueleto de diamantes destacaron.
El cantante Bad Bunny, ganador de seis premios Grammy, llegó a la MET Gala 2026 vestido con un esmoquin negro de Zara y caracterizado con una versión envejecida de sí mismo. Con 32 años, Benito decidió sumarle 50 años a su apariencia, representando a un señor de 82 años. La apuesta del puertorriqueño fue una de las más atrevidas del evento realizado anoche en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, que es considerado como los Oscars de la moda.
Aunque el código de vestimenta de este año fue ‘la moda es arte', el Conejo Malo quiso confrontar el tiempo y la identidad en sus propios términos.
‘Siempre trato de hacer algo diferente. Y este es una ocasión perfecta para explorar, ser creativo y expresarse de una manera distinta', comentó en una entrevista en la alfombra roja.
Sofía Calvo, docente de la Facultad de Diseño de la Universidad del Desarrollo (UDD), mención Moda y Gestión, comenta que la elección de Benito sigue la misma línea de lo que hizo en el Super Bowl este año, cuando también usó una polera de Zara.
‘Es una decisión que tiene que ver, en parte, con el hecho de que Zara es preferida por una parte importante de Latinoamérica para vestir en las grandes ocasiones o eventos especiales. Por su parte, es una decisión consistente con el relato lationamericano que ha venido instaurando', opina.
Calvo dice que si bien el look le parece una apuesta interesante, ‘está en un punto intermedio. Interpretar el dress code masculino es más difícil porque se corre el riesgo de sobreinterpretar y parecer disfrazado o irse a las siluetas clásicas. En otras ocasiones, su propuesta me pareció más interesante'.
Fibra de vidrio y diamantes
Como ya es tradición, el outfit de la empresaria Kim Kardashian fue uno de los más disruptivos de la noche. La celebridad causó impacto con un vestido escultural color ‘naranja mandarina', hecho de un peto de fibra de vidrio confeccionado por el artista pop británico Allen Jones, y una falda de cuero artesanal de Whitaker Malem.
‘Lo que buscaba con Jones era que su vestido fuera icónico: sexy, clásico, genial e innovador. Él recuperó un molde de 1967 ó 1968 para el peto, y la pintura de la pieza se terminó en un taller de autos', comenta Calvo.
Agrega que Kim siempre se esfuerza por cumplir con el dress code. ‘A veces, sus intentos son imprudentes, como cuando usó el vestido de Marilyn Monroe. En este caso, interpretó el look a través de la obra de un artista, traduciéndolo en un vestido para la gala. Creo que le resultó bastante bien en esta oportunidad', cierra.
Otro look que fue catalogado entre los ‘mejores', según Vogue, fue Beyoncé, quien hizo una aparición memorable en el icónico evento después de una década de ausencia, luciendo un vestido transparente de Balmain adornado con un esqueleto de diamantes y pedrería que cubría todo su cuerpo. La artista estadounidense estuvo acompañada por su esposo, el rapero Jay-Z, y su hija Blue Ivy.
La cantante Sabrina Carpentier también dio que hablar con un vestido Dior de tul que envolvía todo su cuerpo en tiras de película incrustadas con diamantes de imitación. El look estuvo inspirado por la película ‘Sabrina' (1954) protagonizada por Audrey Hepburn.


