El juez de Top Chef lanzó el libro ¡Tengo hambre, papá!, centrado en Alonso y Julián
Preparar comida para la familia es un acto de amor, parte de la crianza y sirve para guardar recuerdos, afirma.
Hace por lo menos 5 años que al chef Benjamín Nast (41) se le ocurrió una idea: escribir un libro sobre su experiencia cocinando para sus hijos.
El resultado, que recién ha llegado a las librerías, se llama ‘¡Tengo hambre, papá! Cocina para tus hijos sin morir en el intento', una publicación en que reúne una serie de recetas fáciles y rápidas para hacer toda clase de preparaciones, mezcladas con su experiencia doméstica con sus hijos Alonso (11) y Julián (8), así como recuerdos familiares de su fallecida madre. ‘Cuando me separé, me hice cargo de ellos algunos fines de semana o días de semana.
La idea del libro es registrar el vínculo que estamos creando gracias a la cocina.
Preparar comida para la familia es un acto de amor, parte de la crianza y sirve para guardar recuerdos', comenta el ex jurado del programa ‘Top Chef'.
¿Qué plato es infalible para sus niños?
‘Para ellos, los fideos ramen son un hit.
También los gnocchi, que preparamos juntos cada vez que estamos juntos los 29 de cada mes.
En caso de estar con su mamá, ella les hace los gnocchi.
Pero antes de cocinar, nos ponemos de acuerdo, lo planificamos'.
¿Son mañosos los niños?
‘No, para nada, aunque
tienen sus cosas.
A veces no les gustan las cosas verdes y a Julián (el menor) le gusta la pasta sola, sin mezclar con la salsa.
Para encantarlos hay que ser creativos.
A mi polola (Paula Enríquez, diseñadora de espacios) se le ocurrió decirles que cuando le poníamos salsa verde se trataba de macarrones de Hulk, jajajá'.
Nast relata que una mañana notó que el refrigerador estaba casi vacío, salvo por un envase de mayonesa.
Recordó que había olvidado ir de compras.
Y como los niños necesitaban pronto el desayuno, se le ocurrió una idea: hacer panqueques con la mayonesa.
¿Cómo lo logró?
‘Es que la mayonesa tiene los mismos ingredientes: huevo y aceite.
Así que puse un poco sobre el sartén y quedaron súper bien.
A mis hijos les encantó y uno de ellos me dijo papá, estos panqueques tiene sabor a papas fritas'.
Galletas y sopa
En su libro, Benjamín Nast repasa una receta que le recuerda a su madre, Anisol Loyola, fallecida a los 50 años en 2010, producto de un cáncer. ‘Las mujeres de mi familia han sido tremendas cocineras.
En el libro incluyo una receta de las galletas de Navidad de mi mamá que no paraban de salir.
Siempre les hablo a mis hijos de su abuelita: ella vive en los recuerdos y sabores', afirma.
Hacia el final del tomo, hay un pequeño texto escrito por el padre del chef, Claudio Nast. ‘Los fines de semana mi papá hacía su sopa, que incluía vino, repollo y papas.
Me encantaba.
Siempre le quedaba con el mismo sabor', rememora.
El acto de asociar la comida al cariño está presente en cada relato que realiza el chef. ‘Es que la cocina crea vínculos y recuerdos para siempre.
Así mismo, yo espero que mis hijos se acuerden del cariño y preocupación que he tenido con ellos', reflexiona. .


