En documental Billy Joel: and so it goes, recién estrenado en Tribeca
Ahora padeciendo una hidrocefalia normotensiva, que lo forzó a suspender toda presentación, Billy Joel abrió una puerta a su vida. Esta semana se estrenó en el festival de Tribeca el documental «Billy Joel: and so it goes», una historia de traición, alcohol, celos e intentos de suicidio. El creador del clásico hit «Piano man», de 76 años, contó el episodio más negro en su vida se remonta a inicios de los años 70 cuando integraba el dúo Attila.
Su compañero Jon Small estaba casado con Elizabeth Weber. Joel la encontraba irresistible y comenzaron una aventura clandestina. «Me sentía muy, muy culpable. Ellos tenían un hijo. Me sentí un rompehogares», comentó en la cinta, según consignó «People».
Al confesar el desliz se rompió la banda y «me dieron un puñetazo en la nariz, me lo merecía». Billy Joel cayó en picada: «No tenía dónde vivir, dormía en lavanderías».
Como Joel no dormía, su hermana Judy le consiguió pastillas para ayudarlo. «En cambio pensé ya está, no quiero vivir más», recordó. Se tomó una buena cantidad y terminó en coma en el hospital. En cuento salió, volvió a intentarlo al tragar una botella de limpiador de muebles y superficies.
El propio Small, el amigo traicionado, lo llevó al hospital. «Jon me salvó la vida», contó Billy Joel. Small dijo: «Él vivió tan intensamente porque me quería tanto y quedó destrozado al hacerme daño. Con el tiempo lo perdoné». Poco después consiguió éxito y en 1973 se casó con Elizabeth Weber, la exesposa de su antiguo compañero en Attila. Se separaron en 1982.


