La pequeña Amayra ya cumplió siete años y está en primero
Por las mañanas podemos tener citas para tomar desayuno en una cafetería y conversar, asegura.
«Todo el mundo me dice que somos iguales», comenta Francesca Cigna, de nombre artístico Blanquita Nieves, al referirse a su hija, Amayra. A los siete años, la niña es muy activa: le gusta bailar, salir de excursión y bromear con sus padres.
Este año Amayra fue inscrita en primero básico y eso cambió el día a día a Francesca. La ex bailarina de «Morandé con Compañía» tiene mucha actividad como animadora de eventos de empresas, actriz de obras como «Felices los 3» y coaching de crianza responsable.
Y como ahora su hija pasa más tiempo en el colegio, ha vuelto a tener la instancia de salir sólo con su marido, Rodrigo Zarzar.
«Ha sido una oportunidad de conectar como pareja, tener espacios para estar los dos y volver a pololear. Por las mañanas podemos tener citas para tomar desayuno en una cafetería y conversar».
Otra costumbre a retomar son las visitas al cine: «En los últimos años hemos ido a ver películas familiares, los Minions, por ejemplo. Ahora podremos asistir a ver cintas con temas de adulto».
Ya son diez los años de relación de Francesca con Rodrigo Zarzar. «Es una relación muy sana. Cualquier conflicto que hemos tenido lo analizamos, en lugar de culparnos el uno al otro. Así vemos qué pasó y terminamos más unidos que antes. Tenemos muchas cosas en común, él es mi compañero de vida», reflexiona.
Para ambos, como explica ella, la prioridad se centra «en no sólo ser papás sino que también una pareja».
Por eso se esfuerzan en encontrar el tiempo para salir de excursión, subir cerros, reír con «las tonteras que hacemos» y por supuesto jugar con Amayra.
«Cuando uno tiene un hijo todo cambia, pero es importante mantenerse cómplices. La pandemia fue un regalo para la familia. Pasamos mucho tiempo en casa y nos afiatamos mucho entre nosotros», asegura.
Para desarrollar este clima de amor, Blanquita ha aprovechado las herramientas aprendidas en sus capacitaciones como coach de crianza. Este trabajo le deja muchas satisfacciones, así como cada uno de los que afronta.
«Yo hago lo que me gusta. No podría acostumbrarme a un trabajo monótono. Por eso me divierte tanto hacer animaciones de tijerales, esos eventos que preparan las constructoras para sus trabajadores. Hago dinámicas, nos reímos, bailamos y ellos lo pasan súper bien. Y cada evento resulta distinto, original», explica.
Para redondear, Blanquita Nieves explica que «estoy en una etapa de mi vida que me hace muy feliz».
«Me puse a llorar»
Francesca Cigna no ha dejado de actuar, habitualmente junto a Patricio Torres en la obra «Felices los 3». El otro elemento del elenco era Fernando Klicke, fallecido hace poco más de un mes. «Lo de Fernando fue muy rápido e inesperado. Yo estaba haciendo un evento en un tijeral y habíamos terminado la parte más lúdica cuando me cuentan que murió. Me puse a llorar a mares, fue muy difícil seguir trabajando, pero los artistas debemos seguir la función», asegura.
La obra «Felices los 3» volverá a las tablas en la U. Autónoma, en Providencia, el 20 de agosto. Los dos días siguientes será presentada en el Teatro San Ginés. El rol de Kliche será asumido por Juan Pablo Sáez.


