Mari Almazabar fue la última eliminada del reality de Canal 13
Habla sobre el triángulo entre Oriana Marzoli, Gala Caldirola y Raimundo Cerda, de la mala onda con Mariela Sotomayor y de Claudio Valdivia.
Hay un momento que define el paso de Mari Almazabar, más conocida como Blue Mary, por «¿Ganar o servir?».
Fue justo en el capítulo del lunes, durante su salida del reality tras la prueba que perdió con su amiga Camila Recabarren: mientras daba sus palabras de despedida y sus más amigos sentían su partida, Oriana Marzoli y Mariela Sotomayor se reían y conversaban. Blue hizo caso omiso y siguió con su camino fuera del reality de Canal 13.
Ya en Santiago la exlocutora de radio Carolina y también cantante analiza los episodios que vio y de su propia participación. «Me mostré tal cual soy y peleé por las cosas que había que pelear, no hay ningún encontrón del que me arrepienta. Fui coherente y genuina. A la gente se le olvida que esto es como un experimento social donde te ves enfrentada a convivir con personas con las que jamás lo harías».
De este experimento social llamado «¿Ganar o servir?», Blue pudo reconocer algunos guiños para acentuar ciertas diferencias entre los bandos o con alguien en particular, por ejemplo «te ponen con una persona con la que no te llevas, en algunas actividades te hacen poner adjetivos calificativos a otros y eso enciende los ánimos; es televisión».
¿Y qué hay de los romances, Blue, como el triángulo entre Oriana, Raimundo y Gala?
«Creo mucho en la libertad y desde el día uno se lo dije a Gala (a quien critican por haber tenido un romance muy rápido con Raimundo Cerda y él ahora está con Oriana) si fue rápido o no cada uno tiene sus tiempos para todo y esos fueron los tiempos de Gala. Sí, no comparto mucho eso de la venganza, de meterse con uno para hacer sentir mal a otro, como lo hace Oriana con Raimundo».
¿Cuál es su opinión sobre el rol de Mariela?
«Más que un rol creo que uno encerrado muestra lo que es, lo que tiene adentro y eso me da pena de ella. Eso de andar tirando el currículum no es lo mío, no lo hago. Poner eso sobre la mesa me da vergüenza ajena».
Hablemos de su declaración a Claudio Valdivia.
«La gente siempre tiene miedo al rechazo, al qué dirán, yo no tengo miedo a decir lo que siento y lo que pienso. Fui una persona directa y honesta con lo que sentía en ese minuto. ¿Por qué no decirle que lo quería conocer más? Siento que fue una conversación súper madura y sin miedo y yo quería tener claridad».


