Bomberos de Santiago organizó una nueva versión de la singular carrera vertical
Ciro Cornejo cuenta su gran secreto para mantenerse en forma: No hay que privarse de nada.
Este domingo se desarrolló la prueba «Corremos por la Vida», organizada por el Cuerpo de Bomberos de Santiago (CBS). Esta es la décima edición de la tradicional escalada vertical de 1.800 escalones hasta el último piso, de 62 en total, del Costanera Center.
Entre los asistentes se comentaba que era algo así como un «Lollapalooza» para bomberos, ya que además de poner a prueba la capacidad física de los voluntarios, hubo encuentros entre compañías de todo Chile, desde Arica a Punta Arenas. Y no solo eso, este año participaron delegaciones de países como Argentina, Colombia, Brasil, México y Ecuador (ver galería de fotos en https://acortar.link/RnbNvx).
«Es una iniciativa que nace con un sentido preventivo de salud para los bomberos. El riesgo cardiovascular para los bomberos es el principal peligro de fallecimiento», dice el Superintendente del CBS, Gabriel Huerta, y añade que «uno compite con uno mismo, la idea es siempre llegar en menos tiempo y en buenas condiciones».
Esta edición tuvo la participación récord de 3.200 voluntarios. De este gran listado, el participante más longevo fue Ciro Cornejo, fundador de la 18° Compañía de Bomberos de Santiago, con 76 años, de los cuales ha dedicado 56 al voluntariado. Cornejo, quien hace poco superó un cáncer, realizó la subida en menos de treinta minutos (los más rápidos lo hicieron en catorce, aunque algunos, que se lo toman con más calma, pueden llegar a demorar una hora o más). Esta es la décima vez que Ciro participa en este certamen.
«Mi fórmula es subir a un ritmo tranquilo, lo más relajado posible, no forzar como si fueran 100 metros planos, sino que soltar el cuerpo, ventilarlo para que baje la temperatura y subo sin parar, tratando de incentivar a los que van quedando en el camino», explica.
Actualmente vive en Litueche donde, dice agradecido, le han permitido seguir entrenando.
«Si uno se prepara, lo va a lograr. Si no se prepara, va a llegar mal», afirma y agrega que «hay que entrenar un tiempo determinado, mantener un régimen de vida y, lo más importante, es que no hay que privarse de nada. Solamente los excesos hacen mal».
Su otro secreto para mantenerse activo es tener una motivación, que en su caso es ser parte de la institución. Además, apela a mantenerse siempre acompañado «con una gran mujer para todas las actividades y unos grandes hijos».
Amor encendido
Brunella Dalmazzo y Felipe Sarro viajaron desde Valparaíso para participar en la actividad en el Costanera Center. Actualmente son pareja y decidieron competir juntos para llegar hasta el piso 62. «Estos son desafíos personales, cada uno va a su ritmo, pero siempre juntos», dice Dalmazzo.
Bomberos fue el nido de amor de Brunella y Felipe, que hace cinco años que están juntos. «Como somos de compañías diferentes, nos empezamos a conocer en los incendios, nos encontrábamos en los incendios, conversábamos en los incendios, hasta que un día la invité a salir», recuerda Felipe.
Sin embargo, no todo fue tan fácil. «El día que la invité a salir salió una alerta y no nos alcanzamos a juntar», afirma el bombero mientras Brunella dice entre risas «me dejó plantada».
Actualmente Dalmazzo, que tiene 23 años de servicio, es teniente y su pareja, con 20 años en la institución, es inspector de Comandancia. Es decir, en términos jerárquicos, ella está sobre él.
«Ella me manda en los incendios, que quede claro, solo en los incendios», dice Felipe entre risas. Brunella acota: «No voy a decir nada porque puede salir trasquilado».


