Han sido días intensos para el portero Brayan Cortés.
Su entorno parece haber girado rápido y solo este sábado, cuando ya estaba casi con un pie en el avión que lo llevaría a Montevideo, Uruguay, recién pudo resumir frente a la prensa lo que está viviendo a horas de su primera incursión en el fútbol internacional.
«Estoy muy contento y agradecido de todos en Colo Colo, fueron muchos años en que viví cosas hermosas y también momentos malos que sacamos adelante», dijo el arquero en el aeropuerto de Pudahuel, resumiendo lo que fueron sus ocho temporadas (2018-2025) en la institución centenaria, el segundo equipo que defendió en Chile, luego de su debut en el cuadro de Deportes Iquique en 2013.
«Es un salto que estaba buscando hace un tiempo. Es muy importante este momento para mí, necesitaba salir, se dio de buena forma», agregó el iquiqueño, que a sus 30 años llegará como flamante refuerzo a Peñarol, cinco veces ganador de la Copa Libertadores de América. «Pretendo integrarme lo más pronto posible, estoy motivado y con ilusión», expresó Cortés, quien, a petición del técnico charrúa Diego Aguirre (59), parte a préstamo por seis meses con una opción de compra no obligatoria de 1,2 millones de dólares.
El club carbonero pagará a Colo Colo unos 130 mil dólares por la transferencia del portero, quien, según declaraciones de los propios dirigentes albos, incluso estuvo dispuesto a bajar a la mitad su sueldo (ganaba alrededor de 60 millones en el Cacique) con tal de incursionar en el balompié uruguayo.


