Diplomático trasandino Jorge Faurie cuestionó la eficiencia al realizar trámites en el puesto fronterizo
El atochamiento se genera por la poca eficiencia de los servicios, te tramitan mucho. Es el chofer el que tiene que pararse para entregar la guía donde viene todo el detalle de la internación de cargas, comenta el transportista Raúl Malfanti.
El nuevo embajador de Argentina en Chile, Jorge Faurie, y el cónsul chileno David Quiroga Hinojosa se enfrascaron en un incómodo diálogo que tuvo que ver con poca eficiencia que ofrece actualmente el paso fronterizo Cristo Redentor, donde por culpa de algunas burocracias muchos camiones quedan varados en la ruta. Fue en una reunión con autoridades económicas y funcionarios de Aduanas, Migraciones, Gendarmería y empresarios del país vecino que el embajador Argentino en Chile, Jorge Faurie (quien todavía no asume el cargo en nuestro país), habló de manera crítica del trabajo chileno que se realiza en el paso fronterizo.
«Esta reunión me sirvió para ver qué cosas no están funcionando en el cruce de frontera más importante que tiene la Argentina con Chile y más relevante de una política de comercio exterior orientada al Pacífico. Necesitamos usar los puertos chilenos para trabajar de forma competitiva en el océano Pacífico y Asia. El Paso Cristo Redentor es el único que tenemos para llegar a esas costas», dijo el embajador Argentino para Chile Jorge Faurie y enfatizó: «Lo que hace la Aduana chilena no produce resultados».
En respuesta, el cónsul de Chile en Mendoza, afirmó: «Voy a transmitir a la autoridad en Chile para que procesen dicha información y puedan hacerla llegar a la instancia pertinente de discusión binacional con mayores antecedentes». ¿Pero cuál es el problema en dicha estación donde pasan alrededor de 700 y 1.000 camiones diariamente?
Atochamientos
Raúl Malfanti es presidente del gremio de camioneros de San Felipe y tiene experiencia en la ruta. «Son tantos los camiones que pasan a diario que si por cualquier motivo el paso se cierra por dos o tres días, imagínate cuántos se juntan. Aproximadamente hay como 600 cupos para estar dentro del terminal. Eso es lo que permite la infraestructura. Ante cualquier atochamiento los demás camiones quedan en la inseguridad de la ruta, a la intemperie».
Malfanti dice que el problema que evidenció el embajador argentino es cierto, puesto que uno de los problemas de dicho lugar es que hay horarios muy restringidos. «El túnel está abierto todo el día, claro, pero las oficinas funcionan de 8 a 6 de la tarde y hay un lapsus de colación obviamente. Ahora se están pidiendo horarios especiales».
«El atochamiento se genera por la poca eficiencia de los servicios, te tramitan mucho. Es el chofer el que tiene que pararse para entregar la guía donde viene todo el detalle de la internación de cargas, después de eso tiene que hacer hora y esperar que entreguen la guía de vuelta, eso demora horas, siendo que se podría enviar ese documento por correo. Las cargas vienen selladas desde Argentina con un sello imposible de abrir. Y ese sello, en este paso fronterizo, lo tienen que revisar, pero resulta que ese sello ya lo revisan en el paso Libertadores. Es una pérdida de tiempo hacerlo de nuevo. Eso lo hemos conversado con el ministro de Transportes. El otro tema que nos aqueja es que el atochamiento que se produce genera robos. Los choferes pueden estar dos, tres días parados ahí».
«Yo también encuentro la razón al embajador porque hay mucha burocracia y han hecho varias reuniones para superar el tema, pero no pasa nada. Pero lo cierto es que se junta mucho camión tanto en Chile como en Argentina, entonces, yo diría que más bien el problema está en los dos lados no solo en Chile», comenta Guillermo Zuleta, chofer de camión desde hace más de 10 años y que transita por esa ruta, por lo menos unas dos veces al mes.
Código de barras
«En mi experiencia los tiempos de demora son demasiados. Yo, el año pasado, me quedé dos o tres veces por el lado argentino. Y allá son bien tramitadores también. A mí me gustaría que ellos puedan agilizar el trámite, atienden por ventanilla y eso es lento y burocrático también. En esa ventanilla entregamos el manifiesto internacional de carga donde van los detalles del vehículo, la carga que lleva, etcétera y ellos cotejan antecedentes. Yo diría que eso debería ser un documento digital y salir desde el origen con todo eso hecho y, en el paso, solo leer el código de barras que lleva el documento. Eso lo haría todo más expedito», aporta Zuleta.
Al diputado miembro de la comisión de Relaciones Exteriores Diego Schalper (RN) no le parece el reclamo del embajador: «Yo invito a las autoridades de Milei a que trabajemos en serio en materia de pasos fronterizos. Hay que ser más cautos en las declaraciones y, más que contribuir al problema, contribuir en la solución, porque con Argentina tenemos desafíos importantes en otros pasos fronterizos como el paso Las Leñas. Es un proyecto que lleva años de desarrollo, pero estamos trancados porque si bien el gobierno de Chile ha puesto las licitaciones para estudios de diseño y estamos viendo la posibilidad de implementar un túnel de media altura, a tres mil metros, necesitamos que las autoridades argentinas hagan lo propio».


