Se unió a ellos por la enfermedad de Mauricio Basualto
Para mí ha sido una experiencia surrealista, dijo ella. Su exprofesor Carlos Figueroa afirmó que hizo un trabajo brillante.
Luego de que Basualto se sintió mal en un show en Iquique, a principios de febrero, Los Bunkers tuvieron que recurrir a un reemplazo en la batería y ahí apareció Cancamusa, quien los acompañó anoche en su presentación donde interpretaron 16 canciones, hicieron cantar a toda la Quinta y se llevaron dos Gaviotas.
«Para mí ha sido una experiencia surrealista, la verdad, muy inesperada. Yo llegué acá (a Chile) con otros planes y Los Bunkers han revolucionado todo mi mes», confesó ella después de la actuación de anoche y agregó: «Estoy muy feliz de tocar (con ellos), me aprendí las canciones que son muy importantes para la cultura popular en Chile. Para mí es un honor haber sacado las baterías de Mauro, ha sido una experiencia hermosa, así que me siento muy agradecida. Les dije a los chicos (eso) en el camarín, (gracias) por haber confiado en mí como su baterista, así que este mes simplemente lo disfrutamos».
Después de la actuación, en el backstage le mostraron a Cancamusa una foto de una pequeña niña tocando batería frente a la tele, donde se veía ella, y eso la emocionó. «Siempre me genera un conflicto hablar de lo que significa ser mujer en la música, porque a mí me gustaría hablar de música en general sin decir que soy mujer, pero pienso que en la generación en la que estoy viviendo me toca salir a visibilizar a la mujer en la música, en la batería y en distintos oficios que comúnmente no se han llevado a cabo por mujeres, tal como a mí me pasó cuando era pequeña. Vi a Juanita Parra (Los Jaivas) y pude proyectarme y decir yo quiero ser como ella y espero que el día de mañana más mujeres se inspiren con lo que yo estoy haciendo y con lo que hacen muchas mujeres bateristas en Chile. Chile es un país de muchas bateristas y eso sin duda viene de Juanita Parra».
Mientras Cancamusa se lucía junto a Los Bunkers, Carlos Figueroa, ex director de la orquesta del Festival y baterista, sentía pura chochera al verla por la tele. «Ella entró a la Uniacc a estudiar batería conmigo. Venía de La Unión y lo único que quería era aprender a tocar batería, pero ella no tocaba nada, tenía sólo las ganas. Al mes ya se cachaba que era una música completa, tenía muchas habilidades y no sólo para los instrumentos. Ella es muy tímida, muy calladita y eso no se nota cuando está arriba del escenario».
¿Qué le pareció su trabajo con Los Bunkers?
«Mauro es un batero que puso su marca en Los Bunkers, entonces llegar a reemplazarlo y hacer lo que está haciendo y poner su energía, considero que es tremendo. Ella está aportando su musicalidad y logró una mixtura de manera impresionante. Está con ellos, respeta la textura de la banda y es un aporte. Cuando aportas y no deja de ser el sonido de la banda quiere decir que estás haciendo un trabajo brillante».


