La cartelera goza de un verano caliente con filmes para elegir
No hay excusas para aburrirse con estas alternativas de lujo con historias de amor, desamor, muerte, velocidad y terror.
«Vidas pasadas»
Películas de amor hay miles y muchas de las que calan más hondo tratan de lo que pudo ser. Encapsuladas en la niebla de la ilusión, se ahorran todas las miserias del día a día que desgastarían el sentimiento más novelesco. Podría ser una nostalgia fantasmal de lo que no ocurrió, la sensación de una existencia más luminosa que no se concretó. Allí radica el motor de «Vidas pasadas», película deliciosamente lánguida sobre una joven coreana que siendo una niña dejó su país y un amiguito muy querido. Tras muchos años, una casualidad los reconecta, pero las condiciones entre ambos son muy distintos, pues ella está instalada en Estados Unidos.
«Cuando acecha la maldad»
Esta película argentina deja claro que su tema es el miedo y el odio en una sociedad intoxicada que corre el riesgo de autodestruirse. Ocurre que en un pueblo perdido de la pampa, un sujeto parece sufrir de una rara condición que algunos vecinos identifican como algo del demonio. El director Damián Rugna se ahorra la compasión con sus personajes, atrapados en una pesadilla que no da respiro ante la indiferencia de los agentes del estado. Resulta claro que Rugna está interpretando el clima de división que los argentinos han llamado «la grieta» y sus peligrosas consecuencias políticas.
«Anatomía de una caída»
¿Quién sabe lo que realmente pasa en un matrimonio? Esta es una historia llena de capas, pequeños secretos y toneladas de culpa que aparecen en medio de la investigación ante la muerte de un escritor estancado en su trabajo. La policía sospecha de su mujer y allí el relato se tuerce hacia un drama judicial. Pero hay mucho más: los conflictos de cuarentones descontentos, el miedo al fracaso, las facturas emocionales que se cobran en una pareja y las dificultades de la paternidad.
El relato aparenta frialdad, pero a poco andar el espectador se encuentra con una película absorbente y extrañamente sobrecogedora que va ganando cuerpo a cada minuto. Su intensidad tomó de sorpresa a Hollywood y consiguió 5 nominaciones a los Oscar, siendo la más justificada la que recae sobre la alemana Sandra Hüller.
«Días perfectos»
La delicadeza de este bellísimo filme lo convierte en un deleite estético para quienes cultiven la paciencia oriental. Las verdaderas motivaciones y almas de los personajes van apareciendo como los sabores de un plato que debe degustarse con tiempo. Por ejemplo, en los primeros 15 minutos casi no hay diálogos y por media hora la cámara sigue a un humilde trabajador que limpia los baños públicos de Tokio. De los mínimos detalles surge una humanidad sorprendente. La sombra de un árbol, una jardíncillo casero o un libro revelan la profundidad de una vida en apariencia mínima, como a veces lo consigue el cine japonés.
Sin embargo, se trata de un trabajo de Wim Wenders, cineasta alemán reconocido por joyas como «Las alas del deseo» y «París, Texas». Sus filmes anteriores siempre han lucido una sensibilidad muy delicada.
Si no tiene tiempo de ir al cine, puede esperar hasta el jueves para ver «Días perfectos» en la plataforma Mubi.
«Ferrari»
En «Ferrari» Adam Driver le saca partido a su presencia para relatar una época amarga del constructor de la escudería de carreras más importante del mundo. Driver parece un tipo imponente al hablar con los empleados de la fábrica de autos, un hombre descreído al enfrentar a su ex esposa y un sujeto destruido por la muerte de una persona muy querida. Encara cada faceta con calma, sin exagerar, como degustando cada línea. Al volante del filme está Michael Mann, legendario director que suele crear personajes potentes ante situaciones extremas. En «Ferrari» consigue que cada secuencia de carreras se vuelva una experiencia palpitante.


