Se realizó una lipoescultura y una abdominoplastia
Tras su operación de enero, rebajó 7 kilos y 15 centímetros de cintura. Quedó muy bien, asegura cirujano que la operó.
Tras reflexionar algunos segundos a ciertas externalidades, Carmen Castillo (35) se vuelve taxativa. «Quiero dejar algo en claro, yo estoy linda para mí, no para el resto», establece desde el escritorio de su oficina en Las Condes, en el contexto de su reciente cambio corporal. El 8 de enero, la escritora y generadora de contenidos conocida como Carmen Tuitera (846 mil seguidores en Instagram) se sometió a una lipoescultura abdominal, una abdominoplastia y algunos retoques más. A casi 4 meses de eso, ella sólo manifiesta bienestar.
«¿Qué te puedo decir? Pucha, me siento rica, cuando me veo al espejo me encanto», retoma la también madre de dos niños, quien advierte, eso sí, que tal autopercepción positiva era previa a la entrada al quirófano. «Antes también me pasaba eso, siempre me he sentido bonita. Creo que he trabajado mucho la confianza en mí misma, pero claro, ahora te puedo decir que, por ejemplo, en cuanto a ropa puedo usar lo que quiero», suma.
¿Por qué decidió operarse?
«Decidí hacerme una cirugía estética dentro de mi propio prejuicio, no te voy a mentir. Creo que parte de mi mensaje siempre ha sido quererse tal cual una es. Y me quería tal cual soy. Inclusive con una infidencia: tenía una pechuga más grande que la otra. Pero también, sacando esos prejuicios, me di cuenta que mi autoimagen no tenía que venir desarrollada desde lo que me decía el resto, sino de lo que yo quería ser. En ese sentido me hice una cirugía estética porque me dieron ganas. Afortunadamente todo ha salido bien».
Lisandro Vergara, cirujano plástico de Clínica Vergara (https://acortar.link/6Q73PK), explica que el procedimiento que se realizó Carmen se concentró en el abdomen y en la cintura. «Fue una lipoescultura de alto volumen, se le sacó bastante grasita, respondió bien a la operación y ella no ha tenido problemas en su postoperatorio», comenta él, para advertir que tras la operación su paciente perdió poco más de 7 kilos y casi 15 centímetros de cintura. «Además trabajamos con injertos grasos en sus glúteos y en una de sus mamas, porque tenía una asimetría que corregimos», precisa, adelantando que el resultado final se verá a los 6 meses.
¿Cómo encuentra que quedó ella?
«Quedó muy bien. Sus cambios se notaron rápidamente, a los 15 días ya se veían. La cintura se le marcó rápidamente, que no es tan frecuente. Ella tiene buena cintura, tenía buena musculatura ahí. Agarró una imagen muy linda, muy agradable».
«Después de la cirugía y durante semanas, fue como si me hubiera pasado un camión por encima, quedé bien adolorida», sigue Carmen, quien pasó más de dos meses usando una faja compresora para que el resultado fuese óptimo. «Ya me siento mejor y noto cambios todos los días, como que los tejidos ya se están deshinchando y claro, todo se ve mucho mejor», dice.
¿Cómo se siente a casi 4 meses de la cirugía?
«Veo resultados como los que se me prometió con la cirugía. Pero lo que más veo es esta necesidad de sentirme bien conmigo misma. Creo que por mucho tiempo seguí ideas donde tenía que conformarme con quien era físicamente y aún así no encontraba como la aceptación de mí misma. Y tomar esta decisión hoy me hace sentir como lanzándome a la vida. Tengo súper claro que es un privilegio, que no todas pueden hacer este cambio. Pero no por eso las que sí pueden hacerlo se tienen que cerrar a esta posibilidad».
En sus redes hay quienes la critican por su cambio, porque ven que estos retoques pueden ir en contra de aceptarse tal cual uno es.
«Todo se resume en la libertad individual? Yo más que nada creo que las personas pueden tener su libertad y dentro de la libertad está decidir qué hacer con su cuerpo. O sea mi cuerpo, mis decisiones. Y por lo mismo entiendo que se juzgue, entiendo los prejuicios, porque yo también en algún minuto los tuve, pero creo que elegí en pleno uso de mi libertad individual».
Según indica Carmen, aunque la cirugía pudo transformar su cuerpo, no modificó su autoestima. «Una operación te hace ver diferente a lo que eras antes, pero si no trabajaste en lo tuyo, como internamente, quizás igual no suma. Yo he trabajado harto en eso. Para mí es súper importante entender que la autoconfianza no se basa en la validación de otros, sino que pasa por la validación propia. Creo que el autoconcepto va más allá de una operación. Va desde un trabajo interno, desde entender que tenemos cosas buenas, que vale más enfocarse en las cosas positivas que en las negativas. Y eso muchas veces no se trata de algo físico, sino que de algo sicológico».


