La actriz fumaba una cajetilla diaria
Pobrecita, ella estaba asustada, pero ya pasó dice su pareja, el cirujano plástico Roy Sothers.
Era la tarde del viernes y Carolina Arregui (44) figuraba tranquila en el spa de Viña del Mar que tiene junto a su pareja, el cirujano plástico Roy Sothers.Hasta que a eso de las seis de la tarde le vino un fuerte dolor al pecho. Se quejó y su novio médico inmediatamente detectó que no era una simple molestia. Decidió llevarla a la clínica Ciudad del Mar, donde él trabaja. Allí sus colegas le dijeron que el corazón de la actriz estaba bien, pero que había sufrido «un pequeño infarto».
Sothers explica que «ella tiene un corazón sano, pero fuma mucho: Una cajetilla al día». «Va a tener que dejar el cigarro, descansar, bajar el estrés y alimentarse sanamente», anunció.
El novio de Carolina Arregui le echa la culpa también al ajetreo de la actriz por las grabaciones de teleseries (la última fue «Primera dama», de Canal 13). «Esto fue un gran susto y un gran aviso», reconoce Roy, quien trasladó a su pareja el sábado a la clínica Santa María de Santiago para que estuviera cerca de su familia. Según él, Carola permanece internada por una medida precautoria más que por un riesgo real. Un equipo encabezado por el médico Augusto Bellet la está sometiendo a diversos chequeos para descartar cualquier complicación.
Sothers asegura que la recordada «Nice» de «Ángel malo» jamás perdió el conocimiento y que sólo fueron los dolores los que los alertaron de que algo malo sucedía. «Pobrecita, ella estaba asustada, pero ya pasó y está bien», reconoció.
A través de un comunicado de prensa, la clínica Santa María informó que por ser tratado oportunamente, el «pequeño infarto no dejó daño». «La Sra. Arregui se encuentra de buen ánimo y en compañía de su familia», indicó además el documento.
A las cinco de la tarde de ayer, Roy Sothers tuvo que dar una conferencia en el primer piso de la clínica por el interés que despertó la noticia. De pie y rodeado de micrófonos, cámaras y grabadoras, relató muy calmado el episodio. «Me ha llamado mucha gente, mi teléfono no ha parado de sonar», dijo.
«Va a seguir con su vida normal si se cuida. No quedó con ningún tipo de daño», insistió el cirujano plástico.
Esto fue un gran susto y un gran aviso, Roy Sothers


