La ex esposa de Israel no le tiene fe
Aunque no espera mucho del regreso del publicista a Chile, admite que al hombre no le quedaba otra que salir del país.
Se casó con Mauricio Israel en 1999 y cinco años después consiguió el divorcio. Por eso Carola Brethauer, panelista de «Así somos» y ahora conductora reemplazante de «Intrusos», no había querido referirse a las millonarias deudas de su ex ni a su escapada a Tierra Santa.
Justo ahora que él amenaza con volver a Chile y asegura que quiere «dar la cara», Carola confiesa que no sólo lo pasó mal durante el matrimonio, sino que muchos años después también porque fue aval de la casa que Israel compró cuando se casaron.
-¿Cuánto dinero te debe?
-Prefiero no hablar de montos, porque es plata perdida. Pero me costó mucho recuperarme económicamente. A mí también me arrastró en miles de cosas que yo no tenía que ver. Uno cuando está enamorada es tonta, entonces firma cualquier cosa y le cree todo al marido.
-¿Fue cobarde de su parte haberse ido de Chile?
-Claramente no le quedaba otra, ya no tenía a quién recurrir. Ni un amigo, tampoco familia, nada. Fue una medida que hubiéramos tomado todos. Si es cobarde o no, la gente lo juzgará. Te juro por Dios que emocionalmente no me pasa nada. Cuando me preguntan por él es como si estuvieran hablando de Brad Pitt. Conozco su vida, pero no lo conozco a él. El Mauricio del que habla la prensa no lo conozco.
-¿Contigo era tan ostentoso?
-Todos decían que me casé con él por plata, pero resulta que él estaba empezando en la tele y ganaba un millón de pesos en CHV. A mí me tocó sólo un poco la etapa de esplendor en Mega, pero nunca ir en jet privado a Buenos Aires. Él siempre fue agrandado y ostentoso.


