La Sub 17 regresó con el pasaje al Mundial y la hija de Carlos Muñoz lesionada
Su papá futbolista viajó dos veces a Paraguay para acompañarla tras su lesión y para verla marcar el gol en la agonía ante Ecuador.
«Una hermosa sorpresa». Así definió, emocionada, la mamá de Catalina Muñoz, Nicole Miranda, el recibimiento que tuvieron este domingo en Juan Pinto Durán las jugadoras de La Roja Sub 17 que llegaron desde Paraguay tras clasificar al Mundial de Marruecos.
Su hija fue la heroína de la clasificación anotando el gol que le dio el triunfo a Chile sobre Ecuador en la agonía del último partido. Cata entró a los 87 buscando ser la llave del gol y en el minuto 90 lo cumplió anotando el 2-1. Y lo hizo lesionada, con su vendaje en su rodilla derecha por un golpe que sufrió en el duelo ante Argentina en la fase de grupos y que la dejó fuera de la semifinal del Sudamericano Sub 17 ante Brasil.
«Como primer diagnóstico le dijeron que sufrió un esguince de rodilla y acá en Chile le van a hacer los estudios para confirmar o descartar si también se le generó algún problema en el ligamento o algo más», contó su papá, el delantero Carlos Muñoz, hoy en Santiago Morning.
«La Cata igual estaba bajoneada cuando no pudo jugar contra Brasil, porque claro, es un esfuerzo de años que se le perjudica con la lesión. Pero ella es muy fuerte de mente y eso es muy importante. Yo sabía que ella podía necesitar algo de contención, de apoyo cuando se lesionó, y por eso viajé para el partido contra Brasil. Viajé ese mismo día miércoles y volví el jueves en la madrugada a Chile, porque tenía que volver a entrenar. Pero pude estar con ella cuando sentí que más lo necesitaba», dijo el ex goleador de Colo Colo y Santiago Wanderers.
Luego volvió a viajar a Paraguay al día siguiente para ver el duelo de repechaje ante Ecuador, donde Cata se convirtió en la heroína de la Roja. «Ahí ya fuimos en familia, con Nicole, y volvimos con las niñas hoy domingo. Estamos orgullosos, contentos, felices, me hizo el papá más feliz del mundo, como puse en mi Instagram. Ahora, tanto yo como la Cata queremos llegar a la casa a descansar. Ha sido agotador, los viajes, y las tres semanas que ellas estuvieron concentradas. Ella sabe que en el fútbol muchas veces no hay tiempo para celebrar, de hecho, ya está pensando 100% en el Mundial», añadió Muñoz.
«Me siento bien. Fue un golpe que me provocó un esguince y quizás algo más. El martes tengo resonancia y ahí voy a saber el diagnóstico más específico, por el momento lo único que sé es que fue un esguince. Pero ahora sólo quiero recuperarme, descansar, porque lo que se viene es muy lindo. Quiero recuperarme bien, prepararme mejor de lo que me venía preparando y mentalizarme para lo que se viene, jugar un Mundial, que para mí es un sueño», confirmó la propia Catalina luego del reencuentro familiar en Santiago.
«Fue emocionante volver a ver a nuestras familias, hace mucho no las veíamos, las niñas que son de región, hace cuánto no habían visto a sus papás, a sus hermanos. El apoyo familiar es muy importante para nosotras. Estuvimos tres semanas concentradas en Paraguay y aquí en Santiago tuvimos una concentración una semana, así que casi un mes sin ver a las familias. Pero estamos preparados para eso y más», añadió la delantera de 15 años que marcó cuatro goles en el certamen continental. El último de ellos para darle a Chile la clasificación al Mundial.
Antonella Martínez, goleadora del Sudamericano: «Es pesado el trofeo, pesa como siete kilos»
Antonella Martinez (16) anotó cinco goles en el Sudamericano y no sólo fue la goleadora de la Roja, también ganó el premio a la máxima anotadora del certamen. «Me propuse que este año tenía que ser el mío. Quería aprovechar de mostrarme, el año pasado no había hecho un buen campeonato, así que cambié el chip, vine con todo este año, y de aquí hacia adelante, con el primer objetivo en mente que es el Mundial», declaró Antonella, siempre con su premio en la mano. «Desde que lo recibí no le he soltado, jajajá. Me lo traje en la mano en el avión y me faltó dormir no más con él, pero me dio miedo que se cayera. Es súper pesado, pregunté y me dijeron que pesa como siete kilos. Ya tengo pensado dónde lo voy a guardar en mi casa, tengo un mueble con todos mis trofeos, mis camisetas, pero lógicamente este es el más importante», afirmó, siempre sonriente y sin soltar el reconocimiento. A su lado, su papá, Luis Martínez, la fue a recibir con el pecho inflado de orgullo. «Viajamos desde Viña para venir a recibirla. Estamos orgullosos porque esto es algo que ella siempre quiso, por eso dijo que lo venía buscando desde hace tiempo. Yo sé que ella estaba nerviosa igual antes de cada partido, sobre todo el último, pero hizo un excelente Sudamericano, se le dieron las cosas y le salieron los goles, que es lo importante», dijo el papá chocho, que fue líder de la barra chilena en Paraguay. «Me quedé hasta el último partido de la fase de grupos. Cuando empatamos con Argentina y Antonella hizo los dos goles, me subí arriba de la reja a celebrar, jajajá».