El portero español, campeón del mundo, visitó a la Primera Dama
Iker le regaló los guantes que usó en Sudáfrica 2010, que ella se probó altiro. Uy, a ver la mano…, exclamó.
«No viene con su novia», advierte Cecilia Morel a la prensa sobre la visita de Iker Casillas a La Moneda. Los periodistas reaccionan con desilusión porque pierden la oportunidad de deleitar la vista con la guapa Sara Carbonero, polola del arquero de la selección española de fútbol, campeona del mundo en Sudáfrica 2010.Las asesoras de palacio en cambio están felices. Varias revolotean en el despacho de la Primera Dama con tal de ver a Casillas, porque lo encuentran «mino». «Las mujeres me deben estar envidiando», se jacta Cecilia y le explica a Iker que lo invitó para contarle del programa de gobierno que busca acabar con el sedentarismo denominado «Elige vivir sano».
A Iker le parece bien la iniciativa y le regala a Cecilia una réplica de los guantes que utilizó en el Mundial. «A lo mejor estos no les traen buenos recuerdos a los chilenos», bromea el español. Morel se muestra entusiasta y dice que los guardará en una caja fuerte, para que sus hijos no se los queden. «Me los voy a probar», advierte.
«Uy, a ver la mano. jajajá», lanza la Primera Dama muerta de la risa y hace como si estuviera atajando un balón. Luego le regala a Iker una polera con la leyenda «Elige vivir sano». «Que se la pruebe», lanza una asesora de Cecilia.
Luego Morel y Casillas conversan por veinte minutos en privado. Ella le cuenta más detalles del programa antisedentarismo del gobierno. Él le relata sus inicios en el fútbol. «Fue una visita corta, pero intensa», define Iker al marcharse.


