Idea fue patentada en Estados Unidos por académicos de la U. de Chile
El desecho lo usan para endurecer los polímeros de parachoques de autos, carcasas de computadores, refrigeradores, entre otros.
Encontrar alguna relación entre una cáscara de huevo y el lustroso tablero de un automóvil, su parachoques o el marco plástico de una pantalla gigante parece el devaneo de algún tornillo loco afiebrado.
La relación entre ambas cosas, sin embargo, no tiene nada de fiebre para cuatro académicos del Centro de Investigación de Materiales, CIMAT, de la Universidad de Chile.
Los investigadores patentaron en Estados Unidos un método para transformar la cáscara de huevo en un ingrediente para endurecer los plásticos, en rigor polímeros, con que se elaboran refrigeradores, electrodomésticos, juguetes, computadores, impresoras, teléfonos y cuanta cosa hecha de plástico duro se puede imaginar.
Con una amplia experiencia en el estudio de la formación de los tejidos duros de los animales, tales como los huesos y los dientes de animales o las conchas de los moluscos, al grupo de científicos le tocó investigar las propiedades y la formación de la cáscara del huevo.
«Posee carbonato de calcio, uno de los minerales que se agregan a los polímeros con que se hacen los electrodomésticos a fin de endurecerlos. Nosotros decidimos reemplazar el carbonato mineral que se usaba por el de la cáscara», explica José Luis Arias, profesor de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad de Chile.
La apuesta de los académicos resultó mejor de lo que esperaban.
«Demostramos que la cáscara entregaba igual o mayor resistencia al polímero, pero con menor peso, por lo que era un sustituto perfecto», agrega Patricio Toro, profesor del Departamento de Ingeniería Química de la Universidad de Chile. Además de las ventajas materiales, la cáscara le saca una ventaja imposible de contrarrestar a la competencia.
«Es un material orgánico que se recicla, por lo que los productos elaborados no resultan tan contaminantes y constituye una excelente opción para tratar los desechos de la industria avícola», explica Toro.
Todos a reciclar
Impuestos a los que contaminan
«El reciclaje de residuos y el uso de materiales no contaminantes será una variable comercial muy importante a futuro», explica Alfonso Vial, jefe de proyectos de Gestión Ambiental Consultores.
«En lo inmediato saber que un producto recicla sus residuos o que usa materiales degradables inclina la balanza en la decisión de compra respecto a uno convencional. A futuro, sin embargo, habrá impuestos a las industrias que no reciclen o que usen insumos no degradables», agrega.
Según estudio de mercado
Lo comprarán las petroquímicas
Los investigadores de la Universidad de Chile actualmente están realizando un estudio de mercado para determinar la viabilidad económica del producto. «Veremos cuánto cuesta un kilo de este material desarrollado con nuestro tratamiento para luego ver qué clientes se podrían interesar. Probablemente sean empresas petroquímicas y no necesariamente chilenas», explica Patricio Toro. «Existen dos opciones: una, vender la patente y la otra asociarnos con alguna empresa», agrega José Luis Arias.
Huevidatos
3 mil millones de huevos se producen en Chile anualmente, según Asohuevo.
18 mil toneladas de cáscaras arroja la producción anual.
81 por ciento de los huevos producidos son de consumo hogareño.
9 por ciento es usado por la industria.


