El volante echó la talla con Vidal e Isla al final del empate 0-0 en el Superclásico
Fue un día especial porque me reencontré conla hinchada, dijo el Príncipe, en suvuelta a los pastos chilenos.
Mauricio Isla, otro que regresó a la liga chilena en este mercado, incluso se pegó el pique hasta la banca para abrazar al Príncipe e intercambiar palabras. La Generación Dorada dijo presente durante el primer tiempo con las presencias del propio Huaso, Arturo Vidal y Marcelo Díaz en cancha.
El partido tuvo poca emoción en cuanto a llegadas, pero sí contó con un importante factor emotivo. Al inicio del segundo tiempo, Aránguiz se aproximó a la mitad de la cancha para hacer su reestreno, con su esposa Fernanda Acosta aplaudiendo desde las tribunas, en compañía de sus hijos y otros familiares.
Luciendo unos coquetos zapatos amarillos, Charles entró en contacto con la pelota casi al instante, controlándola y cediendo hacia atrás con su educado pie derecho. «Es emocionante. Espero que la gente lo haya disfrutado, es hermoso volver a tocar la pelota con Charles. A la gente le trae muy buenos recuerdos, tanto en la U como en la Selección. Estoy feliz de tenerlo de vuelta», lo elogió su compadre Carepato Díaz.
En el minuto 60, Aránguiz avanzaba en dirección al área de Colo Colo cuando fue derribado, sin pelota, por Emiliano Amor. El árbitro Cristián Garay se hizo el desentendido, pero un minuto después tuvo que aguantar los reclamos del Príncipe por la supuesta infracción.
«Sus primeros 45 minutos fueron excelentes. Ya lo vimos en la semana, así que me alegro mucho por el club y por él», añadió su nuevo jefe Gustavo Álvarez.
Apenas siete minutos más tarde, Aránguiz recibió otro cariñito, esta vez un planchazo del también debutante Javier Correa. Aunque le pusieron amarilla, el delantero argentino alegó inocencia, mientras el Príncipe le indicaba el lugar exacto donde le pegó.
Una vez consumado el empate sin goles, el ex crack de Inter de Porto Alegre se limpió el rostro con la camiseta y más tarde recibió saludos de su rival Leonardo Gil y de su compañero Franco Calderón.
Unos pocos segundos después se dio el reencuentro que todos esperaban. Arturo Vidal y Mauricio Isla, quienes habían salido reemplazados en el segundo tiempo, se acercaron a Aránguiz para echar la talla. «Fue muy lindo, qué bueno que estén en la cancha jugando un clásico. Charles, Marcelo y el Huaso son jugadores que le han dado mucho al fútbol chileno», señaló el King.
«Estoy feliz», fue la breve pero decidora declaración de su señora Fernanda Acosta, quien esperó al futbolista junto al resto de su familia en una van gris en los estacionamientos del Nacional.
Charles los hizo esperar un ratito porque antes de irse quiso compartir sus impresiones de este redebut. «Hay un sabor un poco amargo porque queríamos el triunfo. Pero en lo personal estuvo bien, fue reencontrarme con el hincha de la U, un día muy lindo y especial», dijo el Príncipe.
«Llevo un tiempo parado, más allá de que no fue una lesión grave, pero el estar parado 3 o 4 semanas cuesta. Pero estoy feliz por volver a sumar minutos», cerró antes de subirse en la van familiar.


