Recomienda partir con hierbas aromáticas como romero o tomillo, porque se dan bien en todas partes
Cultivar siempre será un acto virtuoso, en cualquier condición, incluso ocupando las jardineras que se pudieran tener en un balcón.
Para comenzar un huerto lo principal es no frustrarse y entender que la naturaleza es irregular. Así lo plantea el chef Carlo von Mühlenbrock, quien sostiene que decidirse a cultivar ‘siempre será un acto virtuoso, en cualquier condición, incluso ocupando las jardineras que se pudieran tener en un balcón, buscando las orientaciones más soleadas'.
Recomienda comenzar con hierbas aromáticas como romero, tomillo, salvia, ciboulette y orégano, ideales para condimentar platos de consumo diario. Posteriormente, se puede intentar con tomates, zapallos y hojas verdes.
El chef, que tiene varios huertos en su casa en Peñalolén, adelanta algunas recomendaciones de acuerdo a lo que se quiera plantar. ‘En el caso de las lechugas, no es necesario arrancarlas por completo. Se puede extraer el 70% de sus hojas y dejar el 30% restante para que continúe desarrollándose antes de que florezca, lo que permite realizar cosechas de sus hojas', precisa. Para quienes nos dispone de sol, aporta otro dato: ‘Las lechugas, las espinacas y las mizunas (hortaliza japonesa) pueden cultivarse en lugares más sombríos', agrega.
‘En el caso específico del zapallo, si la planta está bien cuidada, puede llegar a dar entre cuatro y cinco frutos. Además, tiene la virtud de que es posible consumir su flor, la cuaja (fruto en formación) y luego el zapallo completo, lo que permite aprovechar tres fases de alimentación', dice.
1. Bancales en altura
Aconseja comenzar por montar un bancal en elevación, cajón rectangular que, en su interior, contiene tierra para plantar. Idealmente debe instalarse a 90 centímetros de alto y contar con una extensión de un metro de largo por 70 centímetros de ancho. ‘Los 70 centímetros son el largo de un brazo; por ende, permiten llegar de forma cómoda, tener un mayor control de la maleza y del riego, y ver cómo el agua se está drenando. La idea de que esté en altura es que no genere dolor en la espalda cuando se está trabajando, lo que sucede usualmente con los huertos que están en el suelo', detalla.
Recomienda los bancales que produce Ecomaderas Río Verde (@ecomaderasrioverde), debido a que son de plástico; por ende, la humedad no les afecta. Señala que también se pueden construir con madera natural, pero esta requiere un recubrimiento plástico en la parte inferior.
‘Además, para no gastar tanto en sustrato, se pueden usar cartones al principio; sobre ellos, algunos troncos; luego, otra capa de cartón, y finalmente sustrato. La descomposición de los troncos, desde el fondo, genera una temperatura más constante, lo que es muy beneficioso durante el periodo de invierno', detalla.
2. El sustrato es clave
Según von Mühlenbrock, ‘lo más importante para el éxito de una huerta es la tierra, ya que es donde estará contenida. Por tal motivo, es fundamental hacer un buen sustrato, que es la base de todo. Se debe tener compost, humus de lombriz, tierra de hoja y un poco de arena. Además, es importante el sistema de drenaje, y que el sustrato sea mullido, es decir, blandito, para que a las raíces pequeñas de un almácigo no les cueste tanto penetrar. Se puede preparar o adquirir listo', dice.
Recomienda el sustrato que ofrece Viveros Hijuelas (@viveroshijuelas) y luego añadir encima un mulch, una cubierta protectora del suelo, que cumple la función de una capa, siendo una buena alternativa las cascarillas picadas de nuez, como las de Nut Pro (@nutpro.cl). ‘La idea es que, al instalar el bancal en elevación, se pongan los sustratos, luego las platines y esta capita o mulch que evita que salgan las malezas, pero que también retiene la humedad', detalla.
3. Aplicar bioproductos
Advierte que no es llegar y comprar un sustrato, porque deben proliferar microorganismos para que la huerta sea beneficiosa. ‘Muchas veces se compra un sustrato muy seco, poco mullido, pero la idea es que tenga un poco de perlitas y que sea blandito. Agregar fibra de coco permitirá mantener la humedad', aclara.
Las perlitas permiten que el sustrato esté menos compacto para que las raíces crezcan en forma cómoda y nutridas. Los nutrientes los absorben si el sustrato contiene microorganismos que están en la tierra. Estos también requieren estar nutridos con bioproductos o bioinsumos líquidos que se disuelven en el agua. Recomienda un producto denominado Nuba que se coloca en el agua del riego, que permite a las plantas tolerar mejor estrés del receso otoñal (@horticulturachile).
4. Regar en su justa medida
Por otro lado, es muy importante tener claro que no regar es tan malo como hacerlo en exceso. ‘Además, también es fundamental la observación, pero siempre teniendo en cuenta que lo que le funcionó a una persona no necesariamente tendrá resultados positivos en el huerto de otra. En el sur de Chile, por ejemplo, los tomates solo crecerán bien en un invernadero; los arándanos, en Arica, tampoco se darán bien. Por ende, se requiere indagar bien, porque Chile tiene climas diversos. Sin embargo, las hierbas aromáticas son súper generosas y funcionan en cualquier clima', concluye.


