Woosuk Han cuenta la historia de su local Guksi
Junto a dos colegas de la delegación, decidió inaugurar un lugar para mostrar comida coreana que se escapa al típico pollo frito.
Woosuk Han llegó a Chile en el 2022 para trabajar como chef en la embajada de Corea sin saber mucho de nuestro país. Hizo los trámites típicos: revisión de documentos y entrevista vía remota, hasta que fue contratado.
«Me sorprendió mucho que el invierno fuera tan frío como en Corea; pensaba que sería más cálido», dice sobre su primera impresión de Chile.
En la embajada se hizo amigo de otros funcionarios coreanos: Tuni Won y Sandro Yook. Aunque el chef lo pasaba bien en su trabajo, afirma, que tenía ganas de servir comida a más personas, no solo a los invitados.
Al principio los tres amigos empezaron a impartir clases para preparar kimchi, un fermentado a base de repollo muy típico de la gastronomía coreana, que tiene muchas maneras de hacerse. La idea de abrir un restaurante se ungió como una posibilidad real.
«La comida coreana está en la ola de la gastronomía después de la pandemia, así que no queríamos perder esta oportunidad. Pero muchos locales están en Patronato y venden ramen instantáneo o hechos con fideos industriales. Nosotros queríamos hacer algo nuevo: fideos hechos a mano. También intentamos varias cosas, como tragos coreanos», explica Won.
Un mini local
Tanto Woosuk Han como Tuni Won dejaron sus empleos en la embajada para abrir Guksi. Se trata de un pequeño local con 25 sillas, ubicado en Providencia, que se ha posicionado rápidamente dentro de los panoramas gastronómicos de la capital.
«Pensaba que los restaurantes coreanos en Chile ofrecían menús similares. En Corea, hay una gran variedad de alimentos. Por eso, antes de abrir el restaurante, hicimos un pop-up. Hacemos el caldo y los fideos a mano todos los días y también preparamos nuestras propias salsas», comenta.
A los fideos con caldo los llaman «Guksi» en este restaurante. Son platos muy similares al ramen al que estamos acostumbrados en Chile, con precios que parten en los $8.000.
«Al igual que el ramen japonés, que inicialmente se inspiró en el ramen chino, creo que la comida, al trasladarse a diferentes culturas, se transforma adaptándose a los gustos locales. Nuestra diferencia con otros restaurantes es que nuestros platos están inspirados en la comida tradicional coreana y están hechos de manera que los chilenos también puedan disfrutarla», dice Han.
La principal adaptación a la cocina chilena, agrega Han, ha sido disminuir el nivel de picante en los diferentes platos: «Los chilenos encuentran que el nivel de picante coreano es demasiado fuerte. Por eso, estamos reduciendo el picante en nuestros platos».
«Además, estamos preparando un nuevo menú de fideos que usará merkén, un ingrediente chileno, y kimchi», asevera el chef que publicó el libro «Sabores de Corea».
Woosuk, ¿por qué los chilenos no resisten bien los sabores picantes?
«Gracias a mi madre, he viajado por diversos países. En total 55. Según mi experiencia, el picante se percibe de manera diferente en cada cultura. Por ejemplo, el coreano aumenta gradualmente en intensidad en la boca, mientras que el mexicano es fuerte al principio, pero disminuye rápidamente. He preguntado a varios chilenos, a través de clases de cocina y otros medios, qué piensan del nivel de picante que les gusta a los coreanos, y en promedio responden que lo encuentran demasiado fuerte».
¿Cree que el K-Pop ha influenciado en el éxito de su restaurante?
«Sí, déjame poner un ejemplo. Si pasas por la calle y ves un restaurante africano, la mayoría de la gente probablemente no elegirá fácilmente comer allí. No es que la comida africana sea mala, sino que la gente no está familiarizada con la cultura africana y prefiere comer algo que ya le gusta en lugar de arriesgarse en algo desconocido. La cultura coreana es relativamente nueva y popular. Creo que a medida que la gente aprende sobre la cultura coreana a través de películas, K-Pop y otras formas de entretenimiento, también comienzan a interesarse en su comida».
El «cazuelista» que recorre Chile
Tuni Won lleva siete años en nuestro país. Su afición por la cazuela lo ha llevado a recorrer diferentes partes de Chile, buscando su plato favorito. El resultado lo comparte en su cuenta de Instagram @buena.tuni. Won confiesa que en un viaje a la Feria de Cazuela en Curicó, se terminó por enamorar del plato. «Es una comida típica chilena, como lo es el kimchi coreano en Corea. La próxima semana voy a Arica a probar una que está hecha con llama. No me aburre, he comido 153 diferentes».
¿Qué tiene la cazuela que lo ha conquistado de esta forma?
«Que trae cuatro ingredientes simbólicos: papa, choclo, carne y zapallo. Siempre los mantiene, pero se agregan otros dependiendo del lugar. Yo vivo solo, no me alimento bien, así que cuando no tengo energía o me falta algo, como cazuela».


