Viviana Acevedo, Jorge Aldoney y Fernando Altamirano duraron dos horas de las 24 que pedía el evento
El sueño, el hambre y la necesidad de moverse fueron los factores que los eliminaron de la actividad organizada por Mercado Pago.
La meta es aguantar 24 horas sin hacer nada y el premio son seis millones de pesos. Parece fácil, hasta casi soñado después de una jornada extenuante de trabajo, pero no es tan simple. Las reglas son que hay que estar sentado, sin pararse, sin hablar con otros concursantes, sin dormir y, quizás lo más duro en los tiempos actuales, sin acceso libre a sus teléfonos: sólo podrán acceder a sus redes sociales -nada más- en determinados momentos. Además, deberán enfrentarse a pruebas como ver comediantes contando chistes en una pantalla gigante sin la posibilidad de reírse. Pese a eso, hubo tres exparticipantes de «Gran hermano» que decidieron probar suerte, pero apenas aguantaron dos horas.
Al concurso, organizado por Mercado Pago como parte del lanzamiento de una nueva función que permite aumentar los saldos sin hacer nada, llegaron Viviana Acevedo, Jorge Aldoney y Fernando «Bambino» Altamirano, quienes a las 10 de la mañana se ubicaron en sus sillas para empezar el reto. Cerca de las 13 horas, los tres ya estaban fuera del concurso que juntó a 50 personas en uno de los hall del centro cultural Gabriela Mistral (la prueba termina este miércoles a las 10 de la mañana).
El sueño. Después de abandonar la competencia, Jorge Aldoney aseguró que «estar sentado ahí sin hacer nada es difícil». Dijo que evitar quedarse dormido fue lo más duro para él. «Recordé mis tiempos de universitario, en las clases, los dos primeros bloques me los dormía todos y me pasó casi lo mismo (acá). Yo tengo muy mal dormir entonces en las mañanas ando a media máquina y ahora se me hizo complicado. Cabeceé bastante y no puedes cerrar los ojos, porque te retan. Mi meta era durar lo más que pudiera, pero no me veía pasando la noche acá», reconoció y agregó que seguramente habría tenido otro problema: «Yo creo que me habría reído con los chistes. Duré lo que tenía que durar y alguien se lo merece más que yo. Yo creo que la Pincoya (Jennifer Galvarini) aguantaba esta prueba, porque tiene paciencia». Sobre su polola, Skarleth Labra, y la razón por la que no acompañó, explicó: «Se está haciendo las uñas y una depilación láser. Pero estamos muy contentos».
El hambre. Fernando «Bambino» Altamirano tomó una decisión estratégica antes participar en el concurso: no tomó ni desayuno ni agua para que no le dieran ganas de ir al baño (igual pueden ir pidiendo un permiso), pero eso le pasó la cuenta antes de tiempo. «Estaba muerto de hambre, porque me levanté a las siete de la mañana. Era una estrategia razonable, pero que me trajo consecuencias. Yo soy muy hambriento, como casi todo el día, tomo desayuno a las 10, como algo a las 12, almuerzo a la una, después como algo a las cuatro, tomo once a las seis y ceno a las 10. Como mucho, pero juego harto a la pelota y entreno, por eso me mantengo pero ya me ha salido algo de guatita, así que tengo que empezar a cuidarme un poco», afirma. Sobre su relación con la exbailarina de «Rojo» Camila Vásquez, aclara: «No estamos pololeando aún, estamos saliendo, lo estamos pasando bien, nos queremos harto y ahí estamos viendo qué pasa. Estamos felices».
El movimiento. Para Viviana Acevedo, el tener que estar sentada y sin hablar, fue lo más complejo y lo que terminó con ella fuera de competencia. «Yo soy hiperactiva, entonces veía el reloj, me giraba el anillo, jugaba con las pulseras. No podíamos interactuar (con Jorge y Bambino) entonces en la silla estaba para adelante y atrás, rascándome las piernas. Yo soy muy sociable y como estaba con mis amigos era muy difícil no conversar con ellos. Preguntaba algo y después me acordaba que no se podía», detalló. Hace algunos días, Vivi contó que una fan le envió, como regalo, un Macbook, algo que la sorprendió mucho ya que sin bien no entregó el valor, su costo ronda los 800.000 pesos. De entrada, la joven confirmó que el regalo es real «es verdad, no es una campaña, ojalá pudiera hacerle una campaña a Apple, pero no, es 100 por ciento real. Mi papá me llamó y me dijo que fuera a buscar un paquete a FedEx. Pensé que era algo para él, pero llegué y me dijeron el paquete es para usted, es un computador y yo no entendía nada. Era un Macbook y tenía una notita de la chica. Hablé con ella y prefirió que su perfil se mantuviera privado, por eso no he dicho su nombre. Conversé con ella y estoy súper agradecida. Me dijo que me apoya desde el reality y que se identificó mucho conmigo y me lo regaló, porque en una historia de Instagram conté que estaba editando mi primer video para YouTube y dije chiquillos, estoy editando pero mi computador está súper lento, así que me estoy demorando. Ella vio esa historia y me lo regaló. Pensé en devolverlo, porque cuando me hacen regalos siento que no los merezco y trato de devolverle la mano a la persona, se lo planteé y me dijo tranquila, no te preocupes, esto es algo que hago de corazón porque me siento muy identificada contigo. Así que respeté su decisión. Es mujer y no nos conocemos físicamente. Fue muy heavy, llegué a llorar, porque nunca me habían regalado algo así. Estoy muy agradecida de todos mis fans», afirmó.


