Marco Antonio Morera fue acribillado a balazos en la ciudad de Barretos
Las pesquisas indican que fue un crimen por encargo.Sabemos perfectamente quién fue, asegura el padre del ejecutivo.
Y a iban camino al trabajo cuando Pablo se dio cuenta que se le había quedado una prenda de vestir en el hotel donde se hospedaban y le pidió a su hermano que por favor se devolviera para buscarla.
Eran casi las siete de la mañana del lunes 27 en la pequeña ciudad de Barretos, 425 kilómetros al norte de Sao Paulo, Brasil, y Marco Antonio Morera, que no tenía apuro alguno, como no parece tenerlo ningún brasileño en su sano juicio, giró el manubrio de su Volkswagen Jetta y deshizo el camino andado hasta estacionar frente al hotel Rodeio, ubicado en el céntrico barrio de Alvorada.
Marco vio a su hermano y un familiar, que los había ido a visitar, subir corriendo al hotel, mientras él se quedaba esperándolos de pie. No debieron transcurrir más de dos minutos. Luego, la masacre.
Marco no fue testigo de su propio asesinato porque lo acribillaron por la espalda. El informe forense indica que fueron siete tiros, cuatro en la espalda, uno en la mano y dos en la nuca, a quemarropa, para rematarlo. El sicario no robó nada, fue directo a asesinar, y escapó en un Corsa negro que apareció abandonado a pocas cuadras del crimen.
Marco Antonio tenía 34 años, hace cuatro que vivía en Brasil, había estudiado administración de empresas y hace seis meses que se había hecho cargo de la gerencia financiera del canal TV Barretos. Convivía con una abogada brasileña, la madre de su hijo de ocho meses.
La última vez que su padre Manuel, que vive en Santiago con su mujer, había tenido noticias de él fue el viernes por medio del chat. «Con su hermano Pablo habían estado chacoteando con su mamá, riéndose, todos felices, cuando el fin de semana me llama Pablo y me cuenta todo este horror», dice.
Don Manuel dice que apenas escuchó el relato de su hijo menor, supo de qué se trataba todo esto. «En algunas partes salió que fue por un ajuste de cuentas, por malversación de no sé qué, lo que es completamente falso. Mi hijo ha ganado todo lo que tiene trabajando de seis de la mañana a 11 de la noche. Esto fue un asesinato por encargo y sabemos perfectamente quién fue. Sucede que tiempo atrás Marco fue víctima de una estafa y se demostró que este sujeto había falsificado todos los papeles. A esta persona la están buscando y la policía tiene el estado de Sao Paulo cercado», cuenta.
El padre Marco agrega que a su hijo le iba muy bien «y por su cargo era una persona importante en la ciudad», que lo convertía automáticamente en un blanco a elegir. «A mi hijo siempre le decían que no se confiara, que Brasil no es como Chile, que tenía que tener cuidado, pero mi hijo nunca hizo caso porque siempre estaba con su hermano».
Los restos de Morera serán incinerados y sus cenizas enterradas en Santiago.
113 mil habitantes tiene la pequeña localidad de Barretos, en el estado de Sao Paulo.


