El agente inmobiliario Víctor Suárez ayudó a una pareja de latinos a comprar la propiedad en edificio de 108 pisos
Costó 580.000 dólares australianos, cerca de $363.300.000, y se arrendó en tres días. En ese país, la tasa de vacancia de las propiedades es del 2%.
«Vender un departamento en el edificio Australia 108 por supuesto que me beneficia, tanto económica como reputacionalmente. No todos pueden decir que han vendido una propiedad ahí», cuenta con entusiasmo el chileno Víctor Suárez (34 años), quien trabaja desde hace tres años como asesor financiero y bróker inmobiliario en Melbourne, Australia.
A fines de septiembre, el administrador de negocios con licencia de agente de bienes raíces en dicho país lideró la transacción de esta vivienda de un dormitorio y un baño, con 50,8 metros cuadrados de superficie útil, ubicada en el piso 30 de un edificio ícono en ese país: es famoso porque tiene 108 pisos y no hay otro que tenga más.
Una pareja conformada por un peruano y una argentina con visa de residencia lo compraron para inversión. Pagaron 580.000 dólares australianos (cercade $363.300.000) e incluye acceso a bienes comunes como piscina techada, gimnasio, sala de cine y de yoga.
El rascacielos está ubicado en la zona de Southbank.
«Es un barrio famoso por su gastronomía, gran variedad de restaurantes y cafés con vistas al río Yarra. Es un área popular para caminar por el paseo marítimo y alberga varios eventos y festivales todo el año. Se semeja a la zona de Providencia en Santiago, como a Pedro de Valdivia o las cercanías del Costanera Center», dice Suárez.
Originalmente, la propiedad estaba 5% más cara, pero como los compradores tenían un crédito hipotecario ya preaprobado y el pie listo, lo que le permitió negociar un mejor precio.
«Ellos estaban listos para comprar y los desarrolladores del edificio, que eran quienes vendían, aceptaron la oferta porque la transacción sería inmediata y sencilla. Era el departamento de exhibición (piloto), que era la opción más económica e incluía muebles», añade el chileno, quien ostenta el cargo de gerente de Patrimonio especializado en Real Estate de la empresa de Landmark Investments Australia.
Los gastos comunes ascienden a 2.500 dólares australianos al año (unos $130.500 al mes) y las contribuciones, a 1.900 dólares australianos anuales ($1.190.000).
Reconoce que, si se compara el precio pagado con los valores de propiedades chilenas, el departamento es caro.
«Es un valor elevado, pero para el mercado australiano es un precio accesible, sobre todo para una inversión que considera un valor de arriendo bastante alto debido a la crisis inmobiliaria que vive el país, que tiene una vacancia de menos del 2%. Esto significa que, de 100 propiedades que están en arriendo, menos de dos están disponibles. Y en algunos casos, hay una o no hay», detalla.
Tras entregarles las llaves a sus nuevos dueños, se hizo cargo también de ponerlo en arriendo en 620 dólares australianos a la semana (unos $388.000), pero duró solo tres días publicado.
«Se arrendó muy rápido porque hay falta de propiedades para comprar y para arrendar. Por eso el valor de los arriendos han subido mucho. Se conjuga también con la mayor llegada de inmigrantes, han rechazado muchas visas principalmente de estudiantes que antes se aprobaban fácilmente», declara.
¿Cuánto recibió de comisión por la transacción?
Es confidencial, pero las comisiones por un departamento varían entre el 3% y el 7%. Ese monto se reparte 60% para la compañía y el 40% para el agente de ventas.
Créditos para extranjeros
Suárez cuenta que llegó en 2014 a Melbourne de vacaciones y se enamoró de la ciudad.
«Decidí quedarme, vi un mejor futuro», recuerda.
Hoy asesora a personas a alcanzar sus objetivos financieros a través de inversiones en bienes raíces.
¿Los extranjeros pueden comprar propiedades en Australia?
«Para latinos residentes o ciudadanos es más sencillo. Para los latinos que no tienen ese estatus todavía es muy difícil por la cantidad de impuestos que deben pagar. Deben solicitar un permiso para comprar al Foreign Investment Review Board (FRIB) y pagar un impuesto adicional al de los residentes. Por ejemplo, el impuesto normal para inversiones o compras de propiedades para vivir es del 5,5% del valor de la propiedad, pero los inversionistas extranjeros pagan 8% adicional (o sea, 13,5%).
¿Se puede sacar un crédito hipotecario sin ser residente?
«Sí, pero no es tan fácil como en Estados Unidos y prestan por porcentaje menor con respecto a los residentes, pero se puede. Para el residente que compra su primera casa prestan hasta el 95% del valor de la vivienda y si es para inversión, el 90%. En cambio, la mayoría de los extranjeros logra hasta el 70%».
El economista especializado en mercado inmobiliario Santiago Truffa, académico del Centro de Estudios Inmobiliarios ESE ligado a la Universidad de los Andes, explica que es poco común ver países que fijen impuestos diferenciados a los extranjeros que quieran invertir en bienes raíces, porque es más efectivo cobrar impuestos según la finalidad para lo cual se está comprando esa unidad.
«Si se compra para después a arrendarlo, se está poniendo presión a los precios del mercado habitacional porque lo estás comprando como activo de hotelería, que es más rentable que un activo habitacional. Es lo que se ha hecho en países donde este mercado está en situación crítica. En Barcelona, por ejemplo, no regulan quién puede comprar, sino que prohibieron poner en arriendo una unidad por menos de dos meses. Se pusieron restricciones al uso de esos bienes», destaca.
Que la vacancia de Australia esté en 2% habla de que es un mercado que está al tope de ocupación.
«El 2% representa una tasa natural de gente que se está cambiando. En este caso habla de un mercado de arriendo súper apretado, pero es un fenómeno que es global con relación a la demanda de vivienda», observa.


