Sujetos atacaron una bomba de bencina en la ruta que une Concepción con Penco
Los bancos no están usando el entintado. No es obligatorio y plantean que no es efectivo.
Mientras Chile sufría anoche con el segundo gol de Brasil, una cantidad indeterminada de sujetos aprovechó de hacer explotar un cajero automático en la ruta que une a Concepción con Penco, Región del Biobío. Bomberos debió intervenir, debido a la saturación de gas que se generó en la tienda Stop del servicentro Aramco.
Mientras huían, los delincuentes arrojaron miguelitos y encendieron neumáticos en la ruta. Al cierre de esta edición, no estaba claro el monto del dinero sustraído.
Horas antes hubo otro robo a un cajero automático, en el supermercado Alvi, de Renca. Cinco delincuentes llegaron en dos vehículos y se llevaron cerca de $100 millones.
Este robo es el sexto de este tipo en los últimos doce días, desde que el 29 de septiembre un grupo de asaltantes hizo lo propio en un cajero de Meiggs, lo que provocó un grave incendio en una bodega.
Luego hubo robos a cajeros en Quilicura, La Florida y Colina. De los seis asaltos, en cuatro se llevaron el dinero que había en las gavetas.
El sistema que están usando los asaltantes es el de la saturación por gas, el mismo con el que hace algunos años se producían muchísimos robos. Esa dinámica de asaltos disminuyó drásticamente luego de que se impusieran varias medidas de seguridad.
La semana pasada se estableció una mesa de trabajo entre las policías, la Subsecretaría de Prevención del Delito, el Ministerio Público y la Asociación de Bancos e Instituciones Financieras (Abif) para evaluar nuevas medidas para complementar la regulación actual que establece la seguridad con la que deben contar los cajeros.
En el país existen cerca de 7.700 cajeros y ni el de Renca ni los otros afectados en esta ola de asaltos contaba con el sistema de entintado de billetes. Desde la Abif explicaron que esa no es una medida obligatoria y tampoco la consideran efectiva.
Luis Opazo, gerente general de la Asociación de Bancos, dijo que todos los cajeros cumplen las medidas de seguridad que impone la regulación, las que son fiscalizadas periódicamente por Carabineros.
«Estas medidas han permitido que estos delitos bajen dramáticamente desde niveles cercanos a 800 atentados por año a menos de 10 en los últimos años», explicó Opazo.
Respecto al entintado, dijo que «es una medida opcional y complementaria, la cual los bancos han pilotado en el tiempo. Ha sido inefectiva en términos de prevenir las acciones delictuales y las instituciones bancarias han optado por otras medidas complementarias por su efectividad».
El decreto 222 regula las medidas mínimas de seguridad para la instalación y operación de cajeros automáticos y establece como obligatorio un sistema de anclaje y de protección contra elementos cortantes, además de un sistema de grabación en línea.
También hay tres medidas complementarias, pero las entidades financieras sólo están obligadas a utilizar una. Acá están el empotramiento del cajero, el blindaje y el entintado, el que «tiene por objeto impregnar de tintas indelebles y penetrantes en al menos el 20% de la superficie de los billetes».


