Investigadores hicieron un mapeo con su propagación
La primera aparición del chinche fue el 2020 en la Región Metropolitana. Ahora también se instaló en Mendoza, Argentina.
El entomólogo Eduardo Faúndez realizó una investigación con colegas de Argentina para ver los alcances geográficos que ha tenido el chinche del arce, luego de recientes reportes que daban cuenta de la presencia del insecto originario de América del Norte al otro lado de la cordillera.
«La investigación consistió en actualizar la distribución del bicho, principalmente motivado por los primeros hallazgos en Mendoza. Es un mapeo realizado en conjunto con colegas del Museo Argentino de Ciencias Naturales y la ONG COA Potrerillos», cuenta Faúndez, investigador del Centro Internacional Cabo de Hornos y la Universidad de Magallanes.
¿Cuáles son los principales hallazgos del estudio?
«Que hay poblaciones estables en Argentina, siendo el segundo país del hemisferio sur donde se adapta, y la confirmación del establecimiento en la región del Maule, en Curicó y Romeral, que hasta ahora son las localidades más australes en Sudamérica».
Faúndez explica que los primeros reportes del chinche del arce en nuestro país fueron en Pudahuel. «El bicho partió ahí y estuvo sus primeros años restringido a la Región Metropolitana y luego se fue expandiendo. Todo esto partió en 2020. En 2021 estaba más localizado y el 2023 se registró masivamente en muchas localidades».
¿A qué se debe su avance hacia el sur?
«Hasta ahora es sólo porque han encontrado alimento disponible y van de a poco avanzando a medida que colonizan un lugar. Se alimentan principalmente de arces, que se usan mucho como plantas ornamentales. También, en menor medida, de jaboncillos y liquidámbar. Su presencia masiva en algunos lugares generalmente va oscilando y todos los años entrando otoño vemos estas explosiones de registros y preocupación, ya que se preparan para hibernar y ahí es cuando entran a las casas».
¿Qué tipo de clima prefiere este insecto?
«Como la mayoría de los insectos, prefiere temperaturas cálidas. Sin embargo, cuando tienen frío simplemente entran a casas y buscan refugio hasta encontrar mejores condiciones. Como dato, en Estados Unidos soportan sin problema inviernos con -40 grados hibernando.
¿Por el norte de Chile hasta donde hay registros?
«Hasta La Serena. No es tan masivo como Santiago, pero sí hay registros de árboles infestados».


