En cinco minutos ya se había ganado al público que la premió con dos Gaviotas
Ahora voy a tener que dar explicaciones en el chat de apoderados, confesó respecto a la parte de su rutina donde se ríe de otros padres.
Después de una jornada inaugural donde el número de humor, del venezolano George Harris, tuvo de todo menos risas, anoche Chiqui Aguayo hizo todo lo contrario. Después de saludar y agradecer a la velocidad de la luz, a los 43 segundos hizo reír al público de la Quinta Vergara autocolumpiándose y diciendo que su hija crecería «con una mamá elegante». Las risas brotaron de inmediato por su habitual tendencia a hablar con garabatos, Después de eso, en pocos minutos domó al Monstruo con una historia de una cata de vinos y desde ahí para adelante todo fue sobre rieles. Muchas risas, harto garabato (ver columna), más risas y, finalmente, dos Gaviotas y una ovación que hizo llorar a sus amigas Alison Mandel y María José Bello, que la miraban desde el palco.
Desde que fue mamá, Aguayo ha centrado sus rutinas humorísticas en el tema de la maternidad y anoche no fue la excepción, logrado quizás su punto de mayor comicidad cuando se burló de sus falencias como madre, como cuando en el jardín de su hija le pidieron que le mandara colaciones saludables. Le preguntó a otra mamá, a quien denominó como «mamá sabia» y quien le dijo: «Yo le estoy mandando palitos de apio? mi primer impulso fue poner jajajá, pensé voy a esperar que mande un emoticón o algo que me diga que está hue?.. Después le dije a mi hija una ca… más y te vas de lechuga con limón de colación». Muchas risas. En ese mismo momento contó que su mamá se ríe a carcajadas con su intención de tener una «crianza respetuosa» con su hija.
Su autobullyng siguió con una vez que llegó pasada de copas a la casa y rodeó a su hija, que dormía en su cuna, con cereales: «Hija, te voy a dejar servido el desayuno», fue el remate de esa historia (ficticia) que generó otra gran carcajada.
El momento de buscar el colegio para su hija fue otro destacado. «Nos llamaron a una entrevista de papás. Cuando íbamos entrando le dije a mi marido: Usted, calladito nomás, es que uno lo conoce (?) Me dijeron: ¿Usted a qué se dedica? y pensé esta es la mía: Mire, quizás Daniela Aguayo no le suena, pero ¿Chiqui Aguayo?, actriz, comediante, rostro de tevé? (aplausos) Ojalá me hubiera aplaudido como ustedes? ni lo anotó y miró a mi marido y le dijo: ¿Usted a qué se dedica? y él le dijo: Yo soy productor? de ella. Yo veía que anotaba con rabia y me imaginaba que escribía estos cumas quieren entrar a este colegio». Esa secuencia generó una de las mayores carcajadas entre el público.
Después de su presentación, Aguayo confirmó que los chistes de la cata de vino «conectaron muy bien y después empecé a navegar por la rutina, con risas constantes». Sobre las experiencias en el jardín y en el colegio de su hija, como la con la denominada «mamá sabia», afirmó que «son todas reales. Ellos no saben quiénes son, ahora voy a tener que dar explicaciones en el chat de apoderados, jajajá. La rutina entera fue súper vivencial».
¿De verdad recurrió a la mamá sabia?
«Absolutamente, sobre todo en el jardín. Había un par de apoderados en el público que nos hicimos muy amigos desde el jardín, ahora ya nos separamos, pero de hecho con una pareja que estaba acá nos conocimos mirando por el hoyito de la pandereta (para ver a su hija en el jardín infantil). Yo fui la única ridícula que se atrevió, pero cuando una se atreve viene más gente y terminamos varios mirando».
¿Verdad que su mamá se ríe?
«Cierto, todavía se ríe de la crianza respetuosa y me dice que ve TikTok de gente que hace cosas para que niños no vean tele, jajajá, me dice si para eso está, no entiende el concepto. Es su primera nieta y me dice: ¿Puedo regalarle juguetes o no se puede?, porque ahora no se puede nada».


