La cantante fue parte de la celebración del Día del Niño y la Niña, en Arica
La también fonoaudióloga se preparó durante tres semanas para el concierto y ya sueña con Lollapalooza, Olmué y Viña.
«Lo pasamos increíble», dice, añadiendo que «hace 21 años que no tenía una producción tan profesional y de tan alto nivel que estamos haciendo ahora con mi equipo».
El espectáculo, de unos 45 minutos, tuvo canciones del recuerdo, como las que cantaba cuando participaba en el programa de Televisión Nacional y recorrió Chile, pues la idea era que «fuera realmente un regreso y aprovechar ese material que surgió hace más de 20 años. También no podían faltar las canciones más conocidas como Mueve el ombligo y Chipi chipi chapa chapa . Buscamos una media que pudiese gustarle a los niños y adultos. Quedé muy sorprendida porque funcionó mucho el setlist, vi a muchos niños y adultos cantando», menciona.
¿Siente que el que la canción «Chipi chipi chapa chapa» se hiciera viral en el mundo le ayudó a volver a los escenarios?
«Totalmente. Creo que fue el empujón con nitro y todo, perfecto, para volver a este sueño que estuvo albergado por mucho tiempo en mi corazón y que, de alguna forma, quedó inconcluso en su momento. Siento que es un tiempo de aprovecharlo, de abrir nuevamente este ciclo, cerrarlo de la mejor manera para hacer nuevas cosas, pero siempre fiel a esta esencia que va a ser parte de mí por siempre. Y también lograr estar en escenarios grandes, que no se logró en su momento, como el Festival del Huaso de Olmué, Kidzapalooza o Viña. Mi show es súper familiar».
¿Cómo se preparó para cantar en vivo?
«Esto lo preparamos en tres semanas. Es una locura. Obviamente, con un equipo detrás que me está apoyando ahora, quise ocupar las herramientas que ya tengo. Soy fonoaudióloga, soy vocal coach, sé de técnicas. También soy una bailarina aficionada y apasionada por la danza y como nunca dejé de cantar, la voz es memoria muscular, así que todavía queda, pero se puede mejorar. Del baile, me pude acompañar de mi equipo y de bailarines que apoyaron la coreografía. Los programas de baile igual me ayudaron para poder mejorar en estas áreas».
¿Qué sintió en el escenario, Christell? Considerando que ha sido casi una década sin eventos masivos.
«Me sentí excelente. Me ha costado procesarlo, creo que todavía no lo he logrado. Me siento súper emocionada por haber visto tanto cariño de las personas. Estuve mucho rato sacando fotos, que es algo que me encanta. Me gusta mucho compartir con la gente y darme ese tiempo. Era mucha gente, pero sentí un cariño inmenso. Me regalaron muchas cosas. Me emocioné en el escenario, porque así soy. Es parte de esta humanidad que uno lleva y que me gusta visibilizar como artista y así retribuir el cariño de las personas».
En efecto, muchos contemporáneos a Christell Rodríguez aparecieron con sus hijos y sus cassette originales y fotos de la artista cuando era pequeña. Además, muchos hicieron una fila para inmortalizar una imagen con la ídola.
Por ahora, siente que esta presentación fue el puntapié inicial para nuevos shows. Es más, asegura que está en conversaciones para realizar nuevas fechas. «Espero que lleguen a buen puerto», añade. «Éste fue el primero para que se conozca que estoy haciendo shows. Tengo una sorpresa en el extranjero que se viene para el segundo semestre. Estamos en todo ese proceso», dice la cantante, quien califica sus presentaciones como familiares, pero que le gustaría enfocarse en niños entre ocho y 14 años.
Christell, cuando habla del extranjero ¿Qué tan lejos? ¿Hablamos del continente asiático, por ejemplo?
«Más adelante voy a hablar de eso. Por ahora quiero que sea sorpresa, así que hay que esperar, jajajá».


