Edición XXL explota la nostalgia: será la última con Panini, Messi y Cristiano Ronaldo
Raúl Bustamante suma a colegas, conserjes y familia para conseguir las que le faltan.
Este jueves comienza el Mundial 2026 y, aunque Chile no estará en la cancha, la fiebre por el álbum ya está más que instalada. Juntar la colección oficial ya no se parece a lo que era hace un par de décadas: la base sigue siendo la misma -comprar sobres y pegar láminas-, pero alrededor aparecieron una versión digital, el escaneo de productos, códigos QR para saber qué falta y un sistema de puntos que cambió la forma de completarlo.
El álbum de este megamundial, además, es el más grande que haya lanzado Panini: 980 láminas con las 48 selecciones distribuidas en 112 páginas, frente a las 638 de Catar 2022. Esta edición XXL también cambió el presupuesto para quienes intentan llenarlo: cada sobre cuesta $1.100 y la caja de 50 sobres se vende a $55.000 en Chile, pero las láminas repetidas, los canjes y las más buscadas empujan el gasto hacia arriba.
Raúl Bustamante, creador de contenido de videojuegos y product manager en Betterfly, colecciona el álbum al estilo clásico. Ya suma 643 láminas (65% del álbum), pero aún le faltan algunas de las más cotizadas: «Por supuesto necesito a Messi y Ronaldo». Para cambiar las repetidas armó una red entera de canje: «He cambiado en la oficina, a niños de mi edificio; les pedí a los conserjes que me ayuden y me avisan cuando salen a cambiar. Le pedí a mi cuñado que cambie por mí en su trabajo. Les cambio a los compañeros de mis hijos».
Su bolsillo lo ha sentido: compra sobres de a 40 o 50 y ya perdió la cuenta fina. «He gastado sobre $200.000, considerando que he comprado para mí y mis hijos», calcula, aunque reconoce entre risas que el monto real debe ser más alto: el éxito del álbum es tal que los precios se desordenaron: «He visto sobres por $1.400 y a $2.000 incluso. En Argentina se han visto incluso a $3.000 y a $5.000, y los compran igual: así de exitoso es».
En la cuenta más optimista, sin cambiar láminas repetidas, llenar el álbum exige gastar: algunas estimaciones hablan incluso entre $440.000 a $510.000 para completarlo.
¿Esa cifra le parece realista considerando lo que ha gastado hasta ahora?
«Depende también del álbum que compren -hay tapa dura y blanda- y si quieren las láminas de Coca Cola o no. Pero es real que sí o sí las estimaciones rondan sobre los $400.000 para completarlo con poco intercambio».
La FIFA anunció en mayo que no renovaría con Panini y le entregó la licencia a Fanatics, a través de su marca Topps, desde 2031. «Eso atrajo también a muchos coleccionistas que quieren conservar este álbum como uno de los últimos de Panini: no deja de ser algo histórico. Se cree que después va a ser más caro coleccionar el próximo álbum», cuenta Bustamante, quien le agrega otro motor sentimental: «Es el último Mundial de Messi y Cristiano Ronaldo, las figuras más grandes del fútbol de las últimas décdas».
Ana Guajardo eligió otro camino y arma su álbum en el celular. «El digital es bacán. Es de Panini y te dan láminas diarias», cuenta. La mecánica le resulta parecida a la del papel («bajas una app y puedes hacer cambios también») y los canjes pasan por un sistema dentro de la aplicación («pongo en un menú las repetidas y las que quiero, y según la combinación nos hacen el cambio»).
La app reparte láminas virtuales gratis cada cierto rato. «Te dan dos sobres como cada 15 horas. Y puedes recibir uno extra por escanear», dice. Ese escaneo es la novedad frente al papel: basta apuntar el teléfono a una lata de Coca-Cola del Mundial, a los sobres o al propio álbum para sumar paquetes. También hay un programa de puntos, FIFA Rewards. «Para pedir entradas necesitas 10.000 puntos», apunta, y tener el álbum aporta 250.
¿Le baja la emoción juntar láminas en pantalla? «Quizás es menos emocionante, pero es más barato», responde. Ya lleva 35% del álbum digital; del físico tiene poco, unas 70 láminas («que es nada al final del día»).


