Tuvo que llegar a la Corte para poder ver las notas de sus hijos Gonzalo Tello está separado y en el colegio de sus niños le dijeron que solo la mamá podía ver los resultados académicos.
Gonzalo Tello, divorciado, acudió el 10 de julio del año pasado hasta el liceo particular Avenida Recoleta, en la comuna del mismo nombre, para solicitar un certificado de notas y un informe de personalidad de sus dos hijos. Estudiaba la posibilidad de cambiarlos de establecimiento.
Pero los documentos nunca se los pasaron y hasta el día de hoy los sigue esperando. El colegio le negó la información con el fundamento de que él no era el apoderado. Ese rol lo cumplía la madre de los niños, quien desde el divorcio de la pareja tiene su tuición.
La explicación que recibió el padre fue que a principio de año se anota a los apoderados de cada alumno y se les entrega un manual de convivencia, trámite que él no había realizado.
Sorprendido por el obstáculo, en su calidad de abogado, Tello presentó un recurso de protección ante los tribunales para revocar la medida. En el texto subraya que con sus hijos tiene «un permanente contacto regulado judicialmente» y «una relación llena de cariño y amor paternal».
El lunes la Séptima Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago le dio la razón y ordenó al colegio «dejar sin efecto todas las medidas».
La resolución detalla que ningún padre puede ser eximido de su derecho y obligación de «participar activamente en cada una de las etapas de desarrollo del menor». Además, concluye que el acto constituía una violación del derecho constitucional de igualdad ante la ley. «Coloca al recurrente en una situación de desigualdad frente al resto de los padres que tienen a sus hijos en dicho establecimiento», dice.
El abogado Tello se encuentra en Bolivia por motivos laborales. Allá se enteró de su triunfo en los tribunales. «Mi reacción fue de alegría, porque se cometía una gran injusticia al pretender marginarme de la educación de mis hijos», comentó. Cuando retorne al país irá al colegio para, ahora sí, ver los informes escolares.
En el fallo se menciona que Yasna Veloz, la madre de los niños, había ordenado en el colegio que sólo ella podía pedir documentos, situación que la corte consideró»anómala». Ayer la mujer manifestó que «esta resolución marcará un precedente para todos los padres que nos encontramos separados, y va en contra de las normas indicadas por el Ministerio de Educación y las internas de los colegios».
La directora del establecimiento, Patricia Pérez, aclaró que van a acatar la resolución.
El acto impugnado constituye una violación del derecho constitucional de igualdad ante la leyFallo de la Séptima Sala de la Corte de Apelaciones


