Donald Trump, el Presidente 47 de Estados Unidos, en su discurso de asunción al mando
Señaló que iba a firmar un decreto para declarar emergencia en la frontera sur con México para detener las entradas ilegales.También habló de llegar a Marte, anuncio que puso en éxtasis a Elon Musk.
Con un discurso centrado en las acciones inmediatas que tomara al mando y críticas directas a la gestión de su predecesor, Joe Biden. Así comenzó su mandato este lunes el presidente número 47 de Estados Unidos, Donald Trump. «Durante muchos años, un establishment radical y corrupto ha extraído poder y riqueza de nuestros ciudadanos, mientras los pilares de nuestra sociedad yacían rotos y aparentemente en completo deterioro», dijo. En cuanto a sus acciones, señaló que firmaría 100 decretos ejecutivos, que apuntarán a revertir decisiones de la administración de su predecesor. Sobre Biden, agregó que su gobierno no pudo manejar las crisis. «Ahora tenemos un gobierno que no puede manejar ni siquiera una simple crisis en el país, mientras que al mismo tiempo tropieza con un catálogo continuo de eventos catastróficos en el extranjero. No protege a nuestros magníficos ciudadanos estadounidenses respetuosos de la ley, pero proporciona santuario y protección a criminales peligrosos, muchos de ellos provenientes de prisiones e instituciones mentales que han ingresado ilegalmente a nuestro país desde todas partes del mundo».
Y agregó: «Mi reciente elección tiene el mandato de revertir total y completamente una horrible traición, y todas estas muchas traiciones que han tenido lugar, y devolverle al pueblo su fe, su riqueza, su democracia y, de hecho, su libertad. A partir de este momento, la decadencia de Estados Unidos ha terminado», sentenció.
Luego recordó el intento de asesinato que sufrió en Pensilvania. «Aquellos que desean detener nuestra causa han tratado de quitarme la libertad y, de hecho, quitarme la vida. Hace apenas unos meses, en un hermoso campo de Pensilvania, la bala de un asesino me atravesó la oreja. Pero entonces sentí y creo aún más ahora que mi vida fue salvada por una razón. Fui salvado por Dios para hacer que Estados Unidos volviera a ser grande», comentó.
Duras medidas
Luego partió de lleno con las nuevas medidas que tomará. Una de las primeras que mencionó fue respecto a su política fronteriza con México. «Primero, declararé una emergencia nacional en nuestra frontera sur. Se detendrá de inmediato toda entrada ilegal y comenzaremos el proceso de devolver a millones y millones de extranjeros criminales a los lugares de donde vinieron. Restableceremos mi política de permanecer en México. Pondré fin a la práctica de atrapar y liberar. Y enviaré tropas a la frontera sur para repeler la desastrosa invasión de nuestro país».
Aseguró que los carteles de drogas serán considerados como organizaciones terroristas. Aludió a una antigua ley y dijo que la usará para eliminar la presencia de pandillas. «Y al invocar la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798, ordenaré a nuestro gobierno que use todo el inmenso poder de las fuerzas del orden federales y estatales para eliminar la presencia de todas las pandillas y redes criminales extranjeras que traen crímenes devastadores a suelo estadounidense, incluidas nuestras ciudades y centros urbanos», señaló.
Horas después de esas palabras, firmó órdenes ejecutivas para indultar a sus partidarios condenados por la invasión al capitolio hace cuatro años. Perdonó a 1.500 involucrados, a quienes llamó «rehenes», y también conmutó las penas a otros 6.
Luego firmó otra orden para desafiliarse de la Organización Mundial de la Salud, algo que ya había hecho en su primer gobierno, acusando que su país financiaba con 500 millones al organismo y China solo aportaba 39, lo que le parecía «injusto». Ahora, cumplió su promesa y dejará de aportar dinero a esa organización, cuyo presupuesto depende en una cuarta parte de Estados Unidos.
Y también firmó otra orden para negar la ciudadanía a hijos de inmigrantes ilegales nacidos en Norteamérica. Esta medida será difícil de implementar porque requiere modificar la Enmienda 14 de la Constitución, que establece que los nacidos en suelo estadounidense obtienen automáticamente la nacionalidad.
Musk y Marte
Uno de los más entusiasmados con el discurso de Trump fue el dueño de Tesla, SpaceX y «X», Elon Musk, especialmente cuando el mandatario aludió a su intención de arribar a Marte. Musk levantó los pulgares y celebró con efusión, sonriente. Luego, el empresario de origen sudafricano, hizo un discurso en el que elogió el regreso de Trump a la Casa Blanca, y calificó su asunción como «una victoria de la civilización humana». En tal sentido, destacó el impacto que sobre el futuro tendrá la administración entrante. Musk, designado como titular del Departamento de Eficiencia Gubernamental, habló de su intención de llegar al planeta rojo, misión que sería una de las metas de la nueva era. «¿Se imaginan lo maravilloso que será que astronautas estadounidenses planten la bandera en otro planeta por primera vez? ¡Qué inspirador sería!», exclamó, refiriéndose a la posibilidad de llevar a astronautas a Marte. «¡Llevaremos a DOGE a Marte!», agregó, haciendo referencia a la criptomoneda que apoya.


