Un funcionario de Conaf está imputado como autor intelectual; un bombero, como el ejecutor
Una pieza clave de la investigación es el sistema que usaron para provocar los focos de incendio y que fue encontrado en el homicidio de uno de los detenidos.
Cerca del mediodía del viernes 2 de febrero, las cámaras de vigilancia de Conaf en Valparaíso detectaron cuatro focos de incendio simultáneos a un costado de la Ruta 68, cerca del lago Peñuelas. Aquella tarde la temperatura máxima alcanzaría los 27 grados y, en un instante aciago, el viento comenzaría a correr.
En cosa de minutos, el fuego se expandió hacia el norte, cortando primero la Ruta 68, para luego alcanzar las zonas pobladas de Viña del Mar, Quilpué, Limache y Villa Alemana. Arrasó con todo lo que encontró a su paso. 137 personas perdieron la vida y más de 16 mil resultaron damnificadas.
La Fiscalía de Valparaíso inició de inmediato una investigación, que encargó a la Brigada Investigadora de Delitos Contra el Medio Ambiente de la PDI, Bidema.
Luego de meses de silencioso trabajo, la tarde del viernes los detectives detuvieron de manera simultánea a los dos sospechosos de provocar el mega incendio. Increíblemente, ambos trabajan en el combate de los incendios.
Según informó el comisario de la Bidema, Iván Navarro, uno de ellos, imputado como el autor intelectual, es un funcionario de Conaf; mientras que el presunto ejecutor es un bombero de 22 años, que fue detenido precisamente en el 13ª Compañía George Moustakis, de Placilla, donde se desempeñaba.
Navarro explicó que gracias al tráfico de las llamadas telefónicas, el análisis de diversas cámaras de vigilancias, seguimientos y otras técnicas investigativas, lograron determinar «el comportamiento exacto» del autor material de los incendios antes, durante y después de haberlos provocado. «Sabemos el minuto a minuto de todo lo que hizo», asegura el comisario.
Así, el primer foco se ubicó en una caletera de la Ruta 68, a la altura del kilómetro 84; el segundo foco fue en el kilómetro 6,9 de la Ruta F-718, que también corre paralela a la Ruta 68, y a la que el bombero imputado se habría trasladado en auto; el tercer foco fue en la misma Ruta F-718, pero en el kilómetro 8,9, y el último foco de incendio se produjo en la misma ruta, en el kilómetro 10,8.
«Dos de estos focos, por razones topográficas y del viento, se expandieron hacia el norte provocando la desgracia que todos conocemos», dice Navarro.
El mecanismo
Una de las piezas clave de la investigación se encontró en uno de los cuatro focos arriba mencionados. Se trata del mecanismo que utilizaron para generar el fuego inicial. Es un sistema muy simple: es un cigarrillo al que se le adosó una especie de cinturón de fósforos amarrados con un hilo. El cigarrillo se enciende y se deja en el lugar, lo que le da tiempo al perpetrador para huir del sitio del suceso. Cuando la incandescencia del cigarrillo llega a los fósforos, se prenden sus cabezas de pólvora al mismo tiempo lo que genera una llamarada lo suficientemente potente para iniciar un foco.
Cuando los detectives de la Bidema allanaron el domicilio del sospechoso de ejecutar los incendios, encontraron, en una caja de celular, varios de estos dispositivos armados, listos para ser utilizados.
Jaime Linker Salas, perito judicial experto en incendios, dice que este es un mecanismo muy usado en los casos de incendios intencionales, y que reviste de dos ventajas para el que lo ejecuta: «Da el tiempo suficiente de huir del lugar y así disminuir las probabilidades de que te atrapen, y por lo general es un mecanismo que queda completamente destruido por el incendio, así que no deja rastros. Pero aquí la policía tuvo mucha suerte», dice.
Sebastián Sierra, miembro de la Asociación Internacional de Investigadores de Incendios (IAAI en sus singlas en inglés), agrega que este mecanismo de los fósforos y el cigarrillo es utilizado preferentemente en los incendios al aire libre, sobre todo en los incendios forestales.
Por último, el comisario Navarro explicó que gracias al tráfico de llamadas se logró determinar la participación del funcionario de Conaf. «Él es el autor intelectual de los incendios, el que le enseñó al ejecutor cómo fabricar los mecanismos incendiarios y le dijo a qué hora y en qué lugares debía colocarlos, para que provocara el mayor daño posible».
Ambos detenidos serán formalizados este sábado por el delito de incendio con resultado de muerte.


