Es el referente del lujo residencial y comercial, dice un corredor de propiedades español
Con calles amplias y veredas arboladas, fue el hogar de las familias más acomodadas de la capital española del siglo XX. Los arriendos promedian los 30 euros por metro cuadrado mensuales.
Los últimos años han sido de transformaciones para la actriz Leonor Varela. Tras desprenderse de la vivienda que adquirió en Ojai, California, y comenzar una nueva etapa en París durante la segunda mitad de 2025, la intérprete volvió a redefinir su lugar de residencia. Esta vez, eligió el barrio de Salamanca, en Madrid, para que su hija pueda estar cerca de su padre, quien vive en la capital española.
El chileno Felipe Reuse, country manager de Property Partners en España, conoce bien la zona. Radicado hace tres años en Madrid, su oficina se encuentra precisamente en este sector. Por eso, no duda en compararlo con la capital francesa.
«Es lo más parecido a París. Salamanca, especialmente áreas como Recoletos y Castellana, comparte rasgos distintivos con los barrios parisinos más elegantes», afirma.
Entre ellos, menciona la arquitectura de fines del siglo XIX y comienzos del XX, marcada por fachadas uniformes y edificios señoriales. A eso se suman amplias avenidas arboladas, inspiradas en las grandes transformaciones urbanísticas europeas del siglo pasado, además de tiendas de lujo, boutiques, cafés y galerías que contribuyen a una atmósfera burguesa propia de los distritos más acomodados de París.
Esa combinación de tradición arquitectónica, comercio exclusivo y vida urbana sofisticada ha atraído a un creciente número de compradores extranjeros, especialmente latinoamericanos.
Según Reuse, ese fenómeno ha modificado el perfil histórico del sector, donde tradicionalmente vivían familias españolas de alto patrimonio.
«Recoletos es el barrio más caro de Madrid. La llegada de muchos latinoamericanos a comprar viviendas ahí ha hecho subir mucho los precios. Aquí está la Milla de Oro, que es la zona que concentra las tiendas de lujo, hay mucha diversidad gastronómica y edificios clásicos. Personalmente siento que le falta el encanto español», señala.
A esa presión sobre los valores de venta se suma un mercado de arriendos particularmente estrecho. La propia Varela reconoció que encontrar departamento fue una tarea compleja.
«Sale un departamento en arriendo y se alquila en un par de días. Se los pelean. Es una zona con mucha demanda», afirma el agente chileno.
Dentro del mismo distrito existen sectores que ofrecen una experiencia distinta y, en algunos casos, precios más accesibles.
«Las zonas de Goya y Lista gustan mucho porque tienen una vida más de barrio y son más asequibles que Recoletos», explica.
Una visión similar tiene Ricardo Iturriaga, director general de Re/Max Urbe España, quien define a Salamanca como el principal símbolo del lujo residencial madrileño: «Es la zona más exclusiva y demandada de la capital. Es el principal referente del lujo residencial y comercial de Madrid».
¿Qué la hace tan exclusiva?
«Su ubicación, su urbanismo y su arquitectura, la escasez de oferta, la concentración de firmas de lujo, el perfil de sus residentes, los servicios y la seguridad de primer nivel, además de su condición de refugio para inversores nacionales e internacionales, especialmente latinoamericanos».
¿Cómo son los precios de las propiedades?
«Actualmente, el barrio tiene un valor promedio superior a los 10.000 euros (unos $10.400.000) por metro cuadrado, lo que lo convierte en el sector más caro de Madrid para comprar una propiedad. En el caso de los arriendos, promedian 30 euros ($31.000) por metro cuadrado al mes. El barrio de Salamanca ha incrementado su valor residencial en torno a 50% durante los últimos seis años».
Según estos precios, un departamento de 100 metros cuadrados en este sector podría alcanzar un valor de 25.500 UF, equivalentes a unos $1.040 millones. El arriendo mensual de una vivienda de esas características bordearía $3.100.000.
Polo de atracción
Reuse sostiene que Madrid ha fortalecido su posición internacional y hoy compite de igual a igual con otras grandes capitales del continente como lugar de residencia.
«Es una de las ciudades más importantes y atractivas para vivir en Europa. Compite con París y Londres. El año pasado fue elegida como la ciudad más importante para invertir. Eso ha permitido que la ciudad mejore mucho. Está muy bien mantenida, sobre todo en sus edificios clásicos», señala.
El creciente interés de los latinoamericanos en la zona se potencia por el idioma, que facilita la integración. A eso se suma un clima más cercano al estilo de vida mediterráneo y su conexión aérea expedita con toda Europa.
«En un par de horas puedes estar en Valencia, Málaga, la Costa del Sol o Canarias, además de otros países. Es demasiado estratégico. También para Chile, porque es un punto de vuelo directo», menciona Reuse.
La vida cotidiana que ofrece la capital española también es un gancho.
«Es una ciudad muy entretenida. Está el concepto de la terraza, de compartir una copa. Hay millones de restaurantes, bares, cafés y parques. La comida es espectacular. Además, existe una enorme oferta cultural, con teatro, musicales y actividades para todos los gustos. Hay panoramas de lunes a lunes. No hay días aburridos. Existe una vida social muy activa», enumera.


