Betzabet dice que fue al dentista y le dejaron el instrumento
Según ella, le sacaron la muela del juicio, pero olvidaron el elemento quirúrgico.
Desde hace 18 días, Betzabet Barrera, de 23 años, no puede hacer cosas tan sencillas como masticar, lavarse los dientes o mantener una conversación fluida.»Tengo una corriente en la cara», describe la joven al hablar del dolor que la estremece cada vez que intenta abrir o mover la boca. El motivo: una aguja de seis centímetros introducida en su mandíbula.
Betzabet cuenta que su sufrimiento comenzó el 23 de marzo, cuando un dolor en la muela del juicio inferior izquierda la obligó a ir a un centro médico de Puerto Montt.
«La persona que me atendió casi de inmediato me dijo que había que sacar la muela. Y no alcancé a reaccionar cuando ya me estaba colocando anestesia. Pero después de dos horas la muela aún no salía. Le tuvo que pedir ayuda a otro dentista. Entre los dos me tironearon hasta que la sacaron, mientras yo gritaba del dolor», recuerda.
Fue tanta la demora, que la mamá de Betzabet la fue a buscar y entró a la sala. «Ella es asistente de dentista y apenas me vio supo que algo no andaba bien. Se dio cuenta que una de las jeringas estaba sin la aguja. Les reclamó a los médicos hasta que le reconocieron que uno de los dos había olvidado sacarme la aguja de la boca, pero que no era peligroso», asegura la joven.
Cuando llegó a su casa, Betzabet ardía en fiebre. «He ido a varios dentistas y todos me dicen que hay que sacar la aguja lo antes posible. Tengo la cara hinchada, un dolor constante y los calmantes ya no me hacen efecto», dice.
La denuncia por cuasidelito de lesiones menos graves está en manos de la fiscal Miriam Pérez, quien instruyó a la Brigada de Homicidios para que investigue los hechos.
Los médicos involucrados no quisieron referirse al tema, aunque al cierre de esta edición estaban reunidos junto a los directivos del centro médico para determinar los pasos a seguir.
«Es una bomba de tiempo»«Es una bomba de tiempo. En cualquier momento ese cuerpo extraño se va a mover de lugar y complicará las cosas. Esa zona está llena de vasos sanguíneos y glándulas, lo que puede causar una fuerte infección. Es gravísimo y urgente que un cirujano máxilofacial la trate», asegura la odontóloga Cecilia Stefoni.


