El lujoso Magellan Discoverer fue puesto a flote en Valdivia
La nave de 94 metros de eslora está diseñada para expediciones a la Antártica.
En Valdivia se concretó la botadura del Magellan Discoverer, el primer crucero híbrido-eléctrico construido en Chile y único en América. La ceremonia en las gradas de los astilleros navales Asenav culminó con el lanzamiento al río Calle Calle de la nave de 94 metros de eslora; su entrega está prevista para septiembre de 2026 y su operación se proyecta para la temporada 2026-27.
El proyecto alcanzó el 90% de su estructura tras 624 días desde el corte de plancha y reunió a más de 500 personas entre colaboradores y contratistas. La embarcación integra generadores, bancos de baterías Corvus, propulsores Azipod y sistemas de gestión energética para reducir consumo y emisiones.
La maniobra de botadura concentró la complejidad técnica del astillero: durante casi dos meses se armaron camadas para sostener el casco, se calcularon mareas y fuerzas, la estructura fue movida por winches, y se usaron carros de lanzamiento, además de la asistencia de remolcadores.
Pilar Álvarez, jefa del departamento de control de gestión de Asenav, describió la magnitud de la operación: ‘La clave de esa maniobra de lanzamiento es concentrar toda esa energía en movimiento. Por eso es una maniobra que toma tanto tiempo, luego de que se armaron las camadas, que son una especie de colchón que va sobre los carros de transferencia en lanzamiento, comenzó la transferencia del buque a ellas y el traslado a su posición final. Esos fueron casi los últimos cinco días de trabajo técnico para llegar al punto de lanzamiento'.
Álvarez enfatizó en los procedimientos de seguridad: ‘Salió todo bien y siempre hay planes de contingencia. Se tienen varias espías (de amarre) que van soportando el barco. Se tiene una espía de respeto, que no trabaja, pero en caso de que fallen todas las espías queda esa. También la maniobra ocupó los remolcadores que ayudan a ‘maniobrar el barco». Esas medidas, junto a listas de chequeo previas, permitieron pasar del taller al agua sin incidentes y dar paso a la fase final de construcción.
En lo técnico, la configuración propulsiva combina una planta diésel-eléctrica con motores eléctricos de propulsión y bancos de baterías marinas, posibilitando modos de navegación eléctrica con menor ruido y vibraciones, condición clave para proteger la fauna marina en áreas de observación. La nave también incorpora sistemas de recuperación de calor, VPMS (Vessel Performance Monitoring System) y soluciones para optimizar el rendimiento de la sala de máquinas.
Verónica Peragallo, gerenta general de la empresa de expediciones Antarctica21, añadió que la experiencia a bordo estará orientada a viajes boutique: aunque la capacidad técnica es de 96 pasajeros, se operará con un máximo de 76. El diseño interior, a cargo de Tomas Tillberg Design, incluirá 40 cabinas con balcón, salón de observación, laboratorios para investigación, además de una decena de botes Zodiacs para desembarcos y espacios pensados para la contemplación responsable.
‘El Magellan Discoverer representa una visión: demostrar que es posible explorar la Antártica de manera responsable, minimizando nuestro impacto y promoviendo el conocimiento científico. A bordo, nuestros pasajeros vivirán una experiencia boutique, guiados por expertos y bajo estrictos protocolos de biodiversidad y gestión sostenible del agua y los residuos', dijo Peragallo.
El buque permanecerá en las gradas para completar el trabajo en su interior y someterse a pruebas en mar abierto antes de su traslado a Punta Arenas y su puesta en servicio.


