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Título/Pie de foto: Peñailillo, peinado al medio. 2005
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Autor de la Foto: CESAR SILVA
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Título/Pie de foto: «El liderazgo de Rodrigo siempre les llamó la atención a las chicas, sobre todo por el desplante que él tenía» Alex Tardon, compañero de liceo
«Siempre fue muy caballerito», dice la diputada Loreto Carvajal, vecina en Cabrero
Según sus ex compañeros de colegio, liceo y universidad, el jefe de Interior siempre fue ordenado y nada picaflor. «No se percataba de su arrastre», asegura uno de ellos.
P. Barría / B. Muñoz
El apodo de Galán Rural le llegó desde muy cerca de su oficina, en el Palacio de La Moneda. A unos metros de distancia, y según lo que publicó «La Segunda», el hijo de la Presidenta Bachelet, Sebastián Dávalos, se refería al ministro del interior, Rodrigo Peñailillo, ácidamente de esa manera. La facha, su altura, el jopo, y que no fuera santiaguino, sino que de un pueblo metido en lo profundo de la Octava Región, probablemente, le dieron la idea del mote al primogénito de la mandataria, hombre nacido en Alemania y con aritos.
Algo así como un Martín Rivas habitando en La Moneda.
Galán Rural salió de la privacidad del pelambre palaciego y se masificó hasta convertirse en un meme de red social.
Fue el mismo Peñailillo quien, consultado por el apelativo, respondió el miércoles pasado con coqueta ironía: «Lo de rural puede ser porque soy de Cabrero, una zona de campo».
De Cabrero también es la diputada PPD Loreto Carvajal. De hecho, con el ministro fueron vecinos y compañeros de curso en la escuela básica de Cabrero, liceo B-79 en ese entonces. Durante la segunda mitad de la década de los setenta, eran unos niños que jugaban a la pinta y a las escondidas. El ahora ministro llegó a vivir a Cabrero con su familia (su padre, madre y tres hermanos) cuando era una guagua, y se quedó allí hasta los ocho años, poco después de que su papá, Hernán Peñailillo, falleciera por culpa de un cáncer.
«Rodrigo siempre fue delgadito, súper delgadito, alto», recuerda la parlamentaria. «Fue un buen niño, no era desordenado. Todos los hermanos eran bien discretos, no cabros molestosos».
Sobre si en aquel entonces se gestaba un galancete que iba a conquistar la gran ciudad, la diputada detalla que «a mí él no me gustó. Me gustaba su hermano. Pero Rodrigo era flaco y alto, las personas altas son como atractivas. Recuerdo que había que sacarlo a bailar. Era reservado», asegura.
Luego de que falleciera su padre, la familia se trasladó a Santiago. Pero tiempo después decidieron volver al sur, esta vez a Coronel. Allí lo conoció Alex Tardón, compañero del liceo A-49 de Coronel, «Antonio Salamanca Morales». Peñailillo era presidente del centro de alumnos. Comenzó a notársele su atractivo con las mujeres, y el poder se convirtió en un aliado. «El liderazgo de Rodrigo siempre les llamó la atención a las chicas, sobre todo por el desplante que él tenía. Rodrigo fue un tipo muy ordenado, no era picaflor, era de tener una sola polola y algo mucho más formal. No era un cabro que anduviera buscando minas», comenta.
Con Yhony Camus se conocieron más adultos, gracias a la Confech. Peñailillo fue presidente del centro de estudiantes de la U. del Biobío y Camus era dirigente de la Universidad Santa María de Talcahuano. «Nuestro gran vínculo era que ambos veníamos de Coronel», recuerda. Sobre eso de la galantería, Yhony Camus comenta que Peñailillo era muy caballero con las mujeres. Zorrón no era, pero la caballerosidad también conquista. «Él no se percataba de su arrastre, porque siempre andaba preocupado de temas dirigenciales. Yo sí me daba cuenta que había una simpatía por él. Las chicas lo encontraban atractivo, porque veían a un hombre mucho más ordenado de lo común. Tenía un manejo de temas bastante interesante que, imagino, les llamaba la atención a las mujeres. Todas le prestaban atención a lo que Rodrigo hablaba», agrega.
Sin embargo, el actual Galán Rural sufrió una importante fashion emergency al asumir la cartera de Interior, en marzo del 2014. Según consignó LUN, pasó de ser «asesor perno», con el pelo largo hacia atrás, camisa ancha y zapatos con suela de goma, a «ministro mino» con traje a la medida y corbata en un solo tono. «La barba y el pelo largo evidenciaban poco cuidado con el vestuario», planteaba Maricarmen Estévez, directora de la escuela de publicidad de la Universidad Mayor.
El alcalde de Cabrero, Mario Gierke, lo conoció hace poco, cuando ya era ministro. En diciembre hasta lo nombró hijo ilustre de la comuna. Destaca el impacto local por lo de Galán Rural. Hasta hicieron un sondeo espontáneo y poco científico del arrastre de Peñailillo con el sector femenino del pueblo.
«Entre las mujeres hay una apreciación muy positiva hacia el ministro, así que nos creemos todos galanes aquí. Cuando él vino a Cabrero pudimos compartir con él. Nosotros nos sentimos muy contentos de que él reconozca ser de un sector tan bonito como el nuestro», remata.


